Chrysler Grand Voyager: Primera clase

Diego Zotes30 ene 2008
Nos subimos al monovolumen por excelencia, el Grand Voyager, que sorprenderá a sus pasajeros con un equipamiento envidiable, una gran habotabilidad y unas cualidades dinámicas excelentes.
Primera clase
Nos subimos al monovolumen de grandes dimensiones más representativo y valorado del segmento para comprobar personalmente cómo le han sentado los cambios que ha experimentado en esta quinta generación y si continua siendo la referencia del segmento. En principio sus nuevas cualidades nos han gustado mucho, sobre todo en lo que a capacidad, ergonomía, calidad interior y comportamiento dinámico se refiere. El diseño ya es algo más personal, y en mi opinión se ha renovado pero no es que haya mejorado, puesto que superar el atractivo diseño anterior era bastante complicado.

a fondo :: Chrysler Grand Voyager 1

a favorSuavidad de marcha.Habitabilidad y ergonomía.Calidad y equipamiento.en contraImagen demasiado cuadrada.Relación peso (2.100 kg) potencia (163 cv).Precio algo elevado.
Chrysler ha atendido las demandas y peticiones de sus clientes para desarrollar su nuevo Grand Voyager, en el que han incorporado hasta 30 nuevas características que lo hacen mucho más atractivo y habitable, puliendo las pequeñas imperfecciones que pudiera tener su anterior versión. Todas estas incorporaciones se han llevado a cabo en un vehículo totalmente nuevo, donde lo único que conserva de su predecesor es el nombre, el propulsor diésel 2.8 CRD que ha recibido notables mejoras y su enfoque para familias numerosas. De hecho, en esta nueva generación, sólo se va a comercializar la versión larga de 7 plazas. El chasis, el bastidor, la carrocería, el diseño exterior e interior, e incluso los equipamientos son nuevos. Con estas adquiridas cualidades dinámicas y unos equipamientos fuera de serie se convierte nuevamente en la referencia de un segmento en alza donde compiten modelos de la talla del Renault Grand Espace, el Kia Carnival, el SsangYong Rodius o el Volkswagen Multivan, destacando ante todos ellos por unas capacidades infinitas de modularidad interior, gracias al sistema Stow ´n Go, y unas calidades interiores que han mejorado notablemente.
Los precios prácticamente no han subido respecto a la generación anterior, si bien se mantienen en la zona alta del segmento ofreciendo unas cualidades ejemplares. Las cifras a desembolsar por su adquisición son:
-Chrysler Grand Voyager LX 2.8 CRD: 40.390 euros
-Chrysler Grand Voyager Touring 2.8 CRD: 44.870 euros
-Chrysler Grand Voyager Limited 2.8 CRD: 51.200 euros
Nuevas cualidades
El diseño es ahora mucho más cuadrado dando sensación de mayor solidez y espacio interior. Los trazos son más rectos y se asemeja, sobre todo en el frontal, al aire de familia que introdujera el 300C. Protagonizan la escena la inmensa parrilla frontal cromada y los nuevos grupos ópticos rectangulares y grandes que transmiten fuerza y distinción. Se ha aumentado 152 mm la anchura de la carrocería en la zona del techo que transmite más sensación de espacio. La exclusividad se pone de manifiesto con los detalles cromados en las molduras y los tiradores de las puertas, en los laterales de los paragolpes, en las barras del techo, en el tirador del maletero y en las carcasas de los espejos retrovisores. El portón trasero ahora es plano, de mayores dimensiones y más accesible para la carga, así como incorpora un elegante tirador cromado de mayores dimensiones.

a fondo :: Chrysler Grand Voyager 2

Lo más representativo y exclusivo del Grand Voyager sigue en el interior, y es el conocido sistema Stow ´n Go de modularidad de asientos y almacenamiento en configuración 2+2+3, que han implementado con un vanguardista sistema denominado Swivel ´n Go opcional, que permite girar los asientos de la segunda fila hasta 180º y desplegar una mesita para crear una especie de sala de estar en el habitáculo. El sistema Stow ´n Go permite ocultar los asientos de las últimas filas bajo el piso dejando un espacio de carga diáfano de hasta 3.296 litros, mientras que parte de los 638 litros con las tres filas habilitadas. Como un guiño Premium hacia los pasajeros, el Grand Voyager ofrece en primicia una innovadora regulación eléctrica de la tercera fila de asientos.
El interior del Grand Voyager presume ahora de unas nuevas calidades mucho mejores combinando molduras satinadas con otras de madera, así como tonos grises claros y oscuros en las zonas inferiores y superiores respectivamente, consiguiendo en definitiva un refinado ambiente para los pasajeros. Para nuestro país se suprime el acabado básico SE, apostando por los mayores equipamientos de las versiones LX, Touring y Limited. El interior en piel de alta calidad con inserciones en ante se encontraría de serie para el acabado superior Limited, mientras que quedaría en opción para el acabado intermedio Touring. Los novedades fundamentales que presenta el interior son elevalunas eléctricos para las ventanillas traseras, discreta iluminación por led´s en el techo, cortinillas en la 2ª y 3ª filas, iluminación led extraíble y recargable para la zona de carga del maletero y apertura eléctrica del portón trasero. Además, las puertas laterales de apertura eléctrica son más rápidas y silenciosas.
Para la comercialización en nuestro país se ha apostado únicamente por el potente propulsor diésel 2.8 CRD 16v que tras una serie de mejoras importantes mecánicas desarrolla 163 cv a 3.800 rpm con un alto par motor 360 Nm desde 1.600 rpm. Se le ha dotado de modernos inyectores piezoeléctricos que consiguen una presión de inyección de 1.600 bares, de una gestión electrónica para el turbo de geometría variable VGT, así como se ha aligerado el bloque. Además, ahora incorpora un nuevo cambio automático/secuencial Autostick de 6 velocidades, que brinda una aceleración más contundente y progresiva y una extremada suavidad de funcionamiento, que nos llamo la atención. Al tratarse de un vehículo de 2.100 kilos y más de 5 metros, sus 163 cv no impresionan en su aceleración ni le convierten en un velocista, pero bien es cierto que cargado a tope acelera con fuerza y consume en el entorno de los 10 litros a los 100 km en ciclo combinado.
Una vez en marcha, sorprende la buena aerodinámica e insonorización del coche conseguida mediante un mejor aislamiento acústico y un perceptible aumento de la rigidez del chasis y del tren de rodadura, que apuesta en el eje delantero por una suspensión independiente de tipo McPherson y detrás sustituye las clásicas ballestas por una nueva suspensión semi-independiente de eje rígido y muelles, brindando una conducción más placentera a cualquier velocidad.
Entre las 30 novedades que presenta el nuevo Grand Voyager destacan el climatizador automático de triple zona, los airbags de cortina con sensor de vuelco para las tres filas de asientos, sistema de audio Digital 7.1 Surround (DSP) con 10 altavoces, sistema DVD Dual con dos pantallas en la 2ª y 3ª fila de asientos que pueden reproducir diferentes imágenes procedentes de hasta 3 fuentes, sistema multimedia MyGIG con puerto USB, dos entradas de audio y vídeo y disco duro de 20 Gb, navegador con pantalla táctil, asiento del acompañante regulable eléctricamente en 8 posiciones, faros de xenón, cámara de visión trasera (ParkView) o pedales regulables eléctricamente, entre los muchos elementos tecnológicos del equipamiento disponible.