Chevrolet Captiva: Primer diesel con pajarita

Mikel Elorza22 jun 2006
El esperado todoterreno compacto que marcará un antes y un después en la marca de la pajarita ya está aquí. El Captiva nace con mejoras técnicas que de ahora en adelante se aplicarán al resto de la familia Chevrolet.
Primer diesel con pajarita
El esperado todoterreno compacto que marcará un antes y un después en la marca de la pajarita ya está aquí. El Captiva nace con mejoras técnicas que de ahora en adelante se aplicarán al resto de la familia Chevrolet. El primer SUV urbano de la firma americana que estrenará motor diesel y ESP está a punto de llegar a los concesionarios europeos en versiones de cinco y siete plazas con tracción delantera o total. En un principio sólo estará disponible el motor básico 2.4 gasolina y en septiembre lo hará el esperado diesel y el tope de gama 3.2 V6.

a fondo :: Chevrolet Captiva 1

Chevrolet es consciente de que el mercado de los SUV es uno de los segmentos que ha experimentado mayor crecimiento en Europa, llegando a duplicar su cuota de mercado desde 1998 hasta llegar al 6 por ciento. Con estos datos a la marca que inventó el todoterreno urbano en 1935 con el Suburban Carryall no se le podía pasar por alto lanzar una atractiva oferta para hacerse con una cuña de tan suculento pastel.
El Captiva ya me gustó cuando lo conocí en fase de prototipo como S3X en octubre de 2004, lo pude ver por primera vez en el Salón de Ginebra, recientemente en el de Madrid y por fin he puesto a prueba sus prestaciones en un marco incomparable: las Montañas del Tatra, uno de los lugares más bonitos del planeta.
Los clientes podrán elegir entre cinco o siete plazas -la tercera fila con dos asientos es opcional y cuesta 1.000 euros-, tracción delantera o a las cuatro ruedas y tres mecánicas disponibles: una diesel y dos gasolina, con potencias que van desde los 136 hasta los 230 cv.
Equipamiento y precios
Y para personalizarlo tres niveles de acabado -LS, LT y LTX- con un equipamiento de serie completo que ofrece: elevalunas eléctricos, cierre centralizado en el mando a distancia, limpiaparabrisas con accionamiento automático en función de la velocidad, luneta trasera de apertura independiente, barras laterales de techo y radio CD con seis altavoces y función MP3.

a fondo :: Chevrolet Captiva 2

Las versiones superiores -LT y LTX- y los paquetes adicionales de equipamiento añaden a la versión LS una larga lista de opciones interesantes como: regulador automático de velocidad, sensor de lluvia, revestimiento cromado de los tubos de escape, espejos exteriores regulables eléctricamente y calefactables con intermitentes integrados, sensor de luz, volante de cuero, llantas de 17 y 18 pulgadas, ajuste longitudinal de la barra de dirección, reposabrazos central para las plazas delanteras, faros antiniebla delanteros, ocho altavoces, retrovisor interior antideslumbrante, red en el piso del maletero, cajón bajo el asiento del copiloto, techo deslizante, parabrisas y asientos calefatables, tapicería de cuero y cargador para 6 CD .
Independientemente del nivel de acabado la versión de siete plazas incluye el ESP, regulación automática de la altura, llantas de 17 pulgadas y sensor de aparcamiento.
Chevrolet Captiva 2.4 LS tracción delantera: 24.000 €. Chevrolet Captiva 2.0 VCDi LT tracción total: 30.000 € Chevrolet Captiva 2.0 VCDi LTX tracción total: 34.000 €. Chevrolet Captiva 3.2 V6 LTX tracción total: 36.000 €.
A simple vista el Captiva sorprende por la generosa habitabilidad que ofrece pese a sus reducidas dimensiones. Pero al observarlo con más detenimiento comprobé que su talla no era tan reducida como me parecía al principio -longitud: 4.635 mm, anchura: 1.850 mm y altura: 1.720 mm- Tras sacar el metro examiné que mide prácticamente lo mismo que un BMW X5 ¿Dónde está el gato encerrado? Pues tiene que estar en el trastero de la casa del diseñador de la marca americana para que no le estropee sus logrados bocetos, ya que el secreto no es otro que un conseguido diseño que transmite fuerza y modernidad, a la vez que compacta perfectamente este todoterreno de grandes dimensiones. Una vista desde los tres cuartos delanteros me recordó al afamado Q7 de Audi.

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La potente calandra resalta el inconfundible sello de la marca: la pajarita dorada adquiere más importancia para dotar a los vehículos de Chevrolet de un mayor empaque. Así, el Captiva continúa con la línea frontal que estrenó el Aveo y más tarde lució el Epica. Visto de perfil ofrece una potente estética resaltada por una subrayada línea central, los marcados pasos de rueda - en los de las ruedas delanteras destaca una atractiva entrada de aire -y unas generosas llantas de hasta 18 pulgadas.
Las protecciones de plástico en los pasos de rueda y los laterales, los intermitentes integrados en los retrovisores y las barras antiintrusión trasera y delantera le añaden unas líneas redondeadas que alcanza su máxima expresión en una zaga que evita las líneas rectas que puedan asemejarlo con otro tipo de vehículos.
El Captiva monta dos versiones gasolina de 2.4 y 3.2 litros y una diesel 2.0. El motor básico de 2.4 litros promete una potencia de 136 cv y un par máximo de 220 Nm. El tope de gama es el 3,2 V6 de 230 cv que ofrece un par máximo de 297 Nm, siempre según cifras oficiales.

a fondo :: Chevrolet Captiva 4

Pero si hay alguna motorización que destaque en el Captiva esa es el diesel de 1.991
centímetros cúbicos de cilindrada y 150 cv de potencia
. Se trata del primer diesel que monta la marca de la pajarita y que irá incorporando el resto de sus modelos. Asegura un consumo de 7,4 litros a los 100 km, que unido a un depósito de 65 litros nos evita parar a repostar hasta que completemos 870 kilómetros. Un filtro de partículas sin mantenimiento, cuatro válvulas por cilindro, inyectores con presión de hasta 1.600 bar, un árbol de levas en cabeza, culata de aluminio y turbocompresor de geometría variable son los datos que completan el currículum del primer propulsor diesel de Chevrolet.
Los clientes pueden elegir entre el Captiva con tracción delantera y total. Esta última reparte las fuerzas de propulsión en proporción 100:0 entre las ruedas delanteras y traseras y cuando la unidad de control electrónica detecta que se necesita más tracción transmite al eje trasero más fuerza hasta llegar a una proporción de 50:50.

Chevrolet también ha elegido al Captiva para estrenar su primer programa electrónico de estabilidad -ESP- que trabaja mano a mano con la suspensión McPherson del eje delantero y la independiente de cuatro brazos en el trasero. De serie también es el control de descenso DCS.

Para transmitir la potencia de los motores a las ruedas hay un cambio automático de 5 velocidades y otra manual con las mismas relaciones desarrollada por GM en Corea. El propulsor diesel puede montar ambas transmisiones.

Las cuatro ruedas incorporan frenos de disco ventilados con sistema antibloqueo ABS. El Captiva también incorpora el sistema de asistencia de frenada HBA que reduce la distancia en caso de frenada de emergencia. Las versiones LS calzan llantas de 16 pulgadas y neumáticos 215/70 R 16, con ruedas de 17 pulgadas opcionales. La versión LT utiliza llantas de 17 pulgadas y neumáticos 235/60 R.
El diesel a prueba
Las montañas del Tatra conforman la frontera entre Polonia y Eslovaquia y resultaron ser el lugar idóneo para poner a prueba el nuevo vehículo de Chevrolet que combina prestaciones de todoterreno con la habitabilidad de una berlina. Todo ello con un diseño realmente atractivo.

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El interior me ofreció una correcta calidad visual que confirmé con el tacto agradable de los materiales que visten el acabado LT. La disposición de los mandos muestra una afable ergonomía y sólo le perjudica la poca sujeción que me ofreció el asiento y que se hizo más notable en tramos embarrados o curvos.
Los 150 caballos que ofrece este silencioso diesel de 2.0 litros me garantizaron la potencia necesaria para mover con agilidad el Captiva. El motor es enérgico y recupera bien, aunque la transmisión manual de cinco velocidades repartiría mejor la potencia si tuviese una sexta relación.
Nada más adentrarme en terrenos off road me sentí cómodo a los mandos del Captiva, pero pese a que nadie puede poner en duda su espíritu campero, la suspensión es demasiado blanda y propicia que el coche se balancee en exceso. Sin duda el terreno en el que mejor se defiende el Captiva es el asfalto y es que sin menospreciar sus capacidades off road, en carretera resulta un aliado perfecto para realizar largos trayectos con toda la familia, el perro, la compra...