Caterham Superlight R500: ¿Un coche o un kart?

Enrique Marco21 abr 2008
Inspirado en la idea de Colin Chapman, creador de Lotus, el Caterham Superlight R500 es lo más radical y excitante que podemos encontrar en el mercado actual, por prestaciones y por su ligereza.
Los más eruditos del tema sabrán que Caterham es la marca que en 1975 compró los derechos de fabricación del Lotus Seven. Y probablemente también habrán oído la filosofía que siempre esgrimía Colin Chapman, el creador de Lotus y, por tanto, del concepto del Caterham actual: “un verdadero deportivo sobre todo tiene que ser ligero”. Así las cosas, el Caterham Superlight R500 es lo más radical y excitante que podemos encontrar en el mercado actual, pues si bien su potencia máxima es similar a la de los GTI compactos, sus prestaciones son incluso mejores que las de los más afamados Ferrari o Porsche. Desde luego no es ni cómodo ni práctico, pero probablemente sea el coche más divertido que hoy día se puede comprar. No sabemos su precio exacto en España, pero dado el coste en su país de origen (36.995 libras), los impuestos y el precio final de anteriores Caterham, el Superlight R500 deberá rondar los 55.000 euros.

a fondo Caterham Superlight R500 1

Este constructor británico ha ido abandonando para sus nuevos modelos lo propulsores Rover y ahora los monta procedentes de Ford. En este caso es un 2.0 litros Duratec, pero muy bien preparado, ya que sin turbo ni compresor es capaz de alcanzar los 263 cv a un régimen muy elevado: 8.500 rpm. Si esta potencia la combinamos con un reducidísimo peso de 506 kilos vemos que la relación peso/potencia es más ventajosa que la de, por ejemplo, un Porsche 911 GT2. Y las prestaciones, como era de esperar, son de auténtico infarto: 3,0 segundos de 0 a 100 km/h. La velocidad máxima no impresiona por su cifra (241 km/h), pero si nos imaginamos a esa velocidad montados sobre este artefacto ¡la cosa cambia!
Del diseño de este vehículo poco nuevo podemos decir, ya que sus trazos permanecen con leves cambios desde 1957 (cuando se lanzó el Lotus Seven). Lógicamente no encontramos lujos, aunque la modernidad si que ha llegado, por ejemplo, al salpicadero, donde aparece un sencillo cuentarrevoluciones que incluye un actual display e indicador de momento óptimo de cambio, así como arranque mediante botón. Los asientos son tipo baquet y de fibra de carbono, y ya poco más podemos encontrar en su exiguo habitáculo.
Como dotación de serie este Caterham Superlight R500 se sirve con cambio manual de seis velocidades y con diferencial autoblocante. No obstante, como coche de capricho que es, y gracias a la vinculación con el mundo de la competición que tiene la marca, se ofrecen diversos extras derivados de coches de carreras. Por ejemplo, por unos 4.000 euros se ofrece el cambio secuencial, y por sólo 500 euros el “Launch Control” (un dispositivo electrónico para ayudar realizar salidas fulgurantes sin perder tracción y, por tanto, décimas de segundo en el crono). También se ofrecen otras extras como una suspensión todavía más deportiva y una caja de admisión de fibra de carbono.