Carlos Sainz busca revalidar la corona y Marc Coma redimirse en el Dakar 2011:

Agencia EFE01 ene 2011
El Dakar 2011 arranca mañana con Carlos Sainz en busca de revalidar el título conseguido el año pasado en coches, mientras que en la categoría de dos ruedas Marc Coma tratará de desquitarse del mazazo del último rali, cuando una sanción lo alejó de la lucha por la corona.

La carrera por etapas más dura del mundo desembarca por tercer año consecutivo en Argentina y Chile con un nuevo trazado, más participantes y algunas variaciones en el reglamento para lograr un rali más abierto y competitivo.

Serán 430 vehículos, con 183 motos, 146 coches, 68 camiones y 33 quads, y casi 10.000 kilómetros por delante, más de la mitad cronometrados, distribuidos en trece etapas.

El Dakar 2011 tendrá un destacado color albiceleste gracias a los 88 participantes de Argentina, país que este año superó a Francia, que tradicionalmente había sido la nación más representada.

Como en los años anteriores, el recorrido contará con todos los ingredientes típicos del rali, pistas rápidas, terrenos pedregosos y las majestuosas dunas del desierto de Atacama.

Las principales novedades en el trazado son el paso por San Miguel de Tucumán y San Salvador de Jujuy, en el norte de Argentina, y el arribo a Arica, en la frontera de Chile con Perú, donde habrá la jornada de descanso.

En lo deportivo, la navegación jugará un papel aún más determinante en el Dakar 2011, luego que los organizadores decidieran que los puntos de control obligatorios -los llamados "way points"sean alertados en los GPS de los vehículos a partir de un radio de 800 metros y no de 3.000 metros, como ocurría antes.

En la categoría de coches, Carlos Sainz llega a la competición con el cartel de favorito tras conseguir su primera corona del Dakar en 2010.

El bicampeón del mundo de ralis (1990 y 1992) dijo a Efe que pese a las ganas de defender el título, afronta la competición con la misma filosofía de siempre, tras recuperarse satisfactoriamente de una operación de rodilla.

"La táctica y la estrategia serán las mismas que en la pasada edición. La forma de afrontarlo también, con el mismo respeto y la misma humildad ante una prueba tan dura como esta. Eso sí, con un poquito más de tranquilidad al haberlo ganado el año pasado, pero con ganas de tratar de defender el título", sostuvo.

Todo parece indicar que este año la competición se teñirá de nuevo del azul de los Volkswagen, que en 2009 coparon las tres plazas del podio final y mostraron una fiabilidad aplastante respecto a las otras máquinas.

La principal amenaza para el madrileño viene de sus filas. Se trata del qatarí Nasser Al Attiyah, que el año pasado fue segundo a tan solo 2 minutos y 38 segungos de Sainz, en el Dakar más ajustado de la historia.

Con un estilo atrevido y un perfecto manejo en las dunas, Al Attiyah ha demostrado en numerosas ocasiones ser un adversario temible y está ansioso por subir al primer cajón del podio en Buenos Aires al término del rali.

El estadounidense Mark Miller, segundo en 2010, y el surafricano Giniel De Villiers, ganador en 2009, ambos también al volante de un Race Touareg 3, aspiran a luchar por el título y no se conforman con ser espectadores de lujo de la batalla fratricida entre Sainz y Al Attiyah.

Fuera de Volkswagen, el francés Stéphane Peterhansel, nueve veces ganador del Dakar en motos y coches, puede ofrecer alguna resistencia si su BMW se muestra fiable, mientras que el estadounidense Robby Gordon promete espectáculo en algunas etapas con su monstruoso Hummer.

En motos la competición parece más abierta que nunca tras la decisión de los organizadores de limitar la participación a máquinas de 450 c. c..

De este modo se espera que otras marcas puedan aspirar a acabar con la hegemonía del francés Cyril Despres y el español Marc Coma, ganadores de las últimas cinco ediciones del rali a lomos de una KTM de 690 c. c..

"Sin duda será un año más abierto y emocionante que nunca. El recorrido también está pensado con esa idea", dijo a Efe el piloto catalán.

Pese a todo, Despres, ganador del último rali, y Coma figuran como favoritos en las apuestas y se puede anticipar una ardua batalla entre estos dos acérrimos enemigos dentro y fuera de las pistas.

Fue el francés quien el año pasado insinuó a la dirección de carrera que Coma había cambiado un neumático de forma antirreglamentaria a media carrera, algo que nunca pudo demostrarse.

Aún así, el español fue sancionado con seis horas de penalización y dijo adiós a la lucha por el título, que Despres se llevó con facilidad y sin aprietos.

Con una moto nueva de 450 c. c. y un nuevo "mochilero", Coma quiere pasar página y centrarse en el exigente trazado de este año.

"Llego con mucha ilusión y con ganas de conseguir un buen resultado. Es importante llegar aquí con todo listo y un equipo con garantías, y creo que este año lo tenemos todo para que así sea", indicó.

La gran esperanza latinoamericana será, una vez más, el chileno Francisco "Chaleco" López, tercero el año pasado, quien aspira a subir de nuevo al podio con una Aprilia mejorada que marcha de maravilla.

En la categoría de quads, todas las miradas se situarán sobre los hermanos argentinos Marcos y Alejandro Patronelli, primero y segundo el año pasado.

En tanto, en camiones el gran favorito es el ruso Vladimir Chagin, seis veces ganador del rali, entre las que se incluye la pasada edición.

Todos los vehículos marcharán hoy por el centro de Buenos Aires desde el recinto de La Rural hasta el Obelisco, en la Avenida 9 de Julio, uno de los puntos más simbólicos de la capital argentina.

Después, los pilotos circularán en enlace hasta Victoria, a 377 kilómetros de Buenos Aires, desde donde mañana partirá la primera etapa, entre Victoria y Córdoba, con 192 kilómetros cronometrados.

Gerard Soler