Campaña avisa a jóvenes en zonas de ocio: 'Te queda una vida, no la pierdas':

Campaña avisa a jóvenes en zonas de ocio: 'Te queda una vida, no la pierdas' 1
Agencia EFE17 may 2013
El número de jóvenes fallecidos en accidente de tráfico disminuye cada año, pero sigue siendo la primera causa de muerte en este colectivo. Por eso, en las zonas de ocio de Madrid y Barcelona se ha puesto en marcha una campaña que les advierte: 'Te queda una vida, no la pierdas'.

La Fundación Abertis, en colaboración con los ayuntamientos de Madrid y Barcelona, ha organizado por tercer año consecutivo esta campaña, en la que participan deportistas paralímpicos y voluntarios con lesiones medulares para concienciar a los jóvenes de la necesidad de una conducción responsable y de no ponerse al volante cuando se ha ingerido alcohol o drogas.

De forma simultánea, responsables de Abertis y de los dos consistorios han presentado en ambas ciudades la campaña, que, en Madrid, ha sido respaldada por la directora general de Tráfico, María Seguí.

Los voluntarios repartirán en zonas de ocio de las dos ciudades más grandes de España trípticos con el lema 'Diviértete con responsabilidad y no te la juegues. Te queda una vida, no la pierdas. Conduce con sentido común', y bajo un foto de una silla de ruedas y la leyenda '¿Te vuelven loco los trastos con cuatro ruedas'.

En el tríptico, los organizadores explican a los jóvenes los ocho factores de riesgo que causan más muertes en la carretera.

Precisamente, c ha hecho referencia a ello y ha dicho que aunque ha descendido la mortalidad en los jóvenes, todavía suponen el 13 por ciento del total de fallecidos en accidente de circulación y el 16 por ciento de los heridos, a pesar de que representan el 10 por ciento de la población total y el 9 por ciento de los conductores.

Los accidentes de tráfico son la principal causa de muerte entre los jóvenes, ha resaltado Seguí, quien ha reconocido que todavía queda mucho por hacer porque, según el resultado de diferentes campañas, el 25 por ciento de los jóvenes pasajeros no llevan puesto el cinturón y el 10 por ciento de los jóvenes conductores de ciclomotores no usa casco.

Cuatro jugadores paralímpicos de baloncesto, acompañados de voluntarios de la Cruz Roja, son los encargados de realizar esta labor de concienciación en Madrid.

'Que a ti no te pase. En un segundo puedes estar en una silla de ruedas', le comentaba anoche uno de estos jugadores a los jóvenes que se divertían en la zona de Moncloa, tal y como se observa en el vídeo que hoy se ha proyectado en el Ayuntamiento de la capital.

En este sentido, el presidente de la ONCE, Miguel Carballeda, ha recordado que en España un 10 por ciento de la población tiene alguna discapacidad, es decir, 4 millones de personas, algo que 'en algún momento se podía haber evitado responsablemente', en alusión a las lesiones que deja un accidente de tráfico.

Y para tratar que ese 10 por ciento no aumente, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, ha resaltado la inversión del Ayuntamiento para mejorar la seguridad del tráfico y su fluidez, pero también en 'disciplina viaria' y en combatir las infracciones.

Según Botella, el 9 por ciento de las víctimas mortales de accidentes en la capital son jóvenes, porcentaje que se eleva al 15 por ciento si se tienen en cuenta los heridos.

En Barcelona, grupos de voluntarios con lesiones medulares son los encargados de hablar con los jóvenes para concienciarles sobre los riesgos de conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas.

Durante la presentación, el jefe de la Guardia Urbana de Barcelona, Evelio Vázquez, ha indicado que el año pasado se realizaron 120.000 pruebas de alcoholemia, un 15 por ciento más que en el año anterior, en las que dieron positivo un 6,8 por ciento de los conductores.

En los drogotest dieron positivo el 80 por ciento de las personas, aunque hay que tener en cuenta que sólo se realizan a aquellos conductores que muestran síntomas y que dan negativo en las pruebas de alcoholemia.

Precisamente, fue la conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas el factor que más influyó como causa indirecta en los más de 8.400 siniestros que se produjeron el año pasado en las calles de Barcelona.