Bugatti Veyron 16.4: Un sueño millonario

Diego Zotes03 ene 2006
Ya es realidad el superdeportivo más potente y caro del mundo. Rinde unos escalofriantes 1.001 cv, gracias a su propulsor de 8.0 litros con 16 cilindros en W, y cuesta "tan sólo" un millón de euros.
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UN SUEÑO MILLONARIO

a fondo Bugatti Veyron 16.4 1

Millonario, eso es lo que hay que ser para acceder al nuevo Bugatti Veyron, el coche nuevo más caro del mundo: se vende por un millón de euros. Y en un sueño es en lo que estuvo a punto de quedarse este superdeportivo de 1.001 cv, ya que su impresionante propulsor 8.0 W16 y la compleja tecnología empleada en su construcción hizo que en su fase de pruebas se produjesen numerosos retrasos y complicaciones que estuvieron a punto de dar al traste con el proyecto; tanto es así, que al Grupo VW-Audi (actual propietario de Bugatti) le supuso numerosos quebraderos de cabeza.
  Pero hoy el Bugatti Veyron 16.4 es ya una realidad, rueda por las carreteras y se van a producir un total 300 unidades para venderlas a los primeros que depositen el millón de euros que cuesta. En Autocity.com anunciamos ya la llegada de este modelo en octubre de 2001, cuando su comercialización estaba prevista para 2003. Pero los 11 prototipos que los técnicos de Bugatti (con la supervisión de ingenieros de VW) rodaron kilómetros y kilómetros presentaron diversos problemas técnicos, y dado el nivel del vehículo no se podían “permitir el lujo” de sacarlo al mercado sin estar bien seguros de él. Evidentemente, merece la pena retrasar el lanzamiento dos años.
Tan complejo y laborioso ha sido el desarrollo de este monstruo del asfalto, que Thomas Bscher –presidente de Bugatti- admite que este coche nunca va a ser rentable, pero para un gran grupo automovilístico como VW-Audi está claro que compensa tener pérdidas con un automóvil así, y mostrar que es capaz de diseñar el mejor deportivo del mundo. Fue un proyecto impulsado por el anterior presidente del grupo –Ferdinand Piech- por lo que al dejar éste el cargo se temió por la viabilidad del Veyron. Pero finalmente todo se ha reconducido por buen camino y por fin el nuevo Bugatti vuela a ras del suelo (en mayo de 2005 registró oficialmente una velocidad de 406 km/h; y en octubre de 2005, con motivo de la Targa Fiorio, en Sicilia, pudo ser probado por periodistas del motor en el Autódromo de Pergusa).
El nuevo Bugatti Veyron 16.4 que unos pocos podrán comprar es más bien un "GT" (Gran Turismo) que un deportivo radical. Por prestaciones supera a los superdeportivos más rápidos de Porsche, Maserati, Lamborghini o Ferrari, pero por concepto se acerca más a un GT tipo Aston Martin. Es decir, más grande, más cómodo y más pesado… pero siempre el más potente y rápido. Hay que tener en cuenta que este vehículo desarrolla más caballos que un Fórmula Uno (algo más que los V10 y significativamente más que los V8 que entran a escena ahora en 2006), y que nunca en la historia del automóvil un modelo de serie había alcanzado semejantes cifras.
La espectacular y bonita carrocería, moderna pero con reminiscencias clásicas, mide 4,46 metros de largo, dos metros de ancho y sólo levanta 1,20 metros del suelo. Pesa menos de dos toneladas en orden de marcha gracias al empleo de titanio y fibra de carbono. Técnicamente vemos claro a qué grupo pertenece, pues emplea el sistema de tracción total con diferencial tipo Haldex, una caja de cambios de doble embrague DSG desarrollada especialmente para este modelo y con siete velocidades, y un motor en W (como los VW Touareg y Phaeton, Audi A8 o Bentley Continental), eso sí, en lugar de unir dos V6 y hacer un W12, el Bugatti va más allá uniendo dos V8 y resultando un W16, en este caso de ocho litros de cilindrada. Va montado en posición central-trasera.
Para que no le falte “comida” se le alimenta con cuatro turbos, y logra la cifra de récord de 1.001 cv a 6.000 rpm; y la no menos espectacular de 1.250 Nm de par entre 2.200 y 5.500 rpm. El resultado es que puede acelerar de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y alcanzar los 406 km/h. Como dato curioso, el consumo en ciudad supera lo 40 l/100 km/h, quedándose el medio homologado en 24 l/100 km. Los neumáticos del eje trasero también son muy “pequeñitos”: 335 de ancho en llanta de 21 pulgadas, mientras que los de delante “sólo” de 265 de sección en llanta de 20.
Enrique Marco, Autocity.
29 de Diciembre de 2005