BMW X5 3.0d: Más y mejor

Raúl de San Antonio20 dic 2007
Nos ponemos al volante del SUV por excelencia. El pionero cambia por completo sin perder la deportividad y el lujo sobresalientes que le caracterizan. ¡Dos toneladas de agresividad!
La firma bávara renueva uno de los principales atractivos de su gama, el X5 para conservar el éxito cosechado por su antecesor en el segmento SUV. Uno de los modelos precursores de este nicho de los 4x4.

a fondo :: BMW X5 3.0d 1

a favorMotor prestacional y poco ruidoso.Estética más fluida y dinámica.Interior lujoso y detallista.en contraNo hay versión manual.Cambio sin levas en el volante.Precio elevado.
Los cambios en el nuevo BMW son una declarción de intenciones de la marca: lujo y deportividad sobresalientes en un coche de 2.150 kg. La moda de semejantes bicharracos no toca su fin -por lo menos de momento- ni con el impuesto de matriculación variable según las emisiones de dióxido de carbono, que entrará en vigor a primeros de año. Por lo que el modelo alemán no se conforma con ir tirando, y con su nueva imagen intenta mantener el puesto de privilegio que ocupaba hasta ahora frente a rivales de las marcas premium de la talla del Cadillac SRX, Lexus RX, Mercedes ML, Volvo XC90, Porsche Cayenne, Volkswagen Touareg y Audi Q7 -más grande-. El BMW X5 crece en todos los sentidos y pretende ofrecer una conducción similar a la de cualquiera de sus hermanos de gama, en los que podemos apreciar el carácter típico de la marca alemana.
En Autocity probamos la versión más contenida y racional, teniendo en cuenta las restrictivas normas de circulación. Una opción sobrada por prestaciones, pero no por sus consumos. El motor elegido es el 6 cilindros en línea -como buen BMW- turbodiésel common rail, de 3 litros de cilindrada.1Nombre: FICHA TÉCNICAMotor: 6 lin. / 2.993 ccPotencia máx.: 235 cv a 4.000 rpm Par máx.: 520 Nm a 2.000 rpmCombustible: Turbodiésel "common rail" Tracción/cambio: 4x4 permanenteFrenos: Disco VentiladosNeumáticos: 255/55 R18 Carrocería: 5 puertasLarg-Anch-Alt: 4.854 - 1.933 - 1.776Peso en vacio: 2.150 kgMaletero: 620 l. / 1.750 l. Nº plazas: 5Velocidad máx: 210 km/h Aceler. 0-100: 8,1 segundos Consumo mixto: 8,1 litros EuroNCAP: Precio: 57.600Ficha Jato: http://www.autocity.com/coches/nuevos/bmw/x5/3.0d/5_puertas/todoterreno/index.html
Si buscas coche para la familia con imagen de marca y capacidades de deportivo, y te gusta ir por la carretera mirando a los demás por encima del hombro, ¡no lo dudes este es tu coche! Bueno, siempre y cuando estés dispuesto a pagar 10 millones -como mínimo- de las antiguas pesetas.
Agresivo y lujoso
El salto cualitativo, estéticamente hablando, que ha experimentado el BMW X5 es brutal. Ha ganado mucho respecto a su antecesor con un diseño más agresivo y estilizado en el que el frontal es el principal protagonista.

a fondo :: BMW X5 3.0d 2

Los faros, de líneas más angulosas, se cabrean y dejan distinguir las distintas ópticas que los componen. En el centro las dos rejillas típicas, en forma de rin, de la marca alemana presiden la delantera. La trasera se asienta y los faros se modernizan sin perder el car᳡cter BMW, completando la deportividad del conjunto, en el que destaca una imagen más fluida con líneas de diseño que cruzan la dinámica carrocería de este SUV de lujo. Los retrovisores de gran tamaño, junto con las llantas de 19 pulgadas y las barras del techo coronan el atractivo de nuestro protagonista.
En el interior, la tecnología y el lujo son la principal atracción. Y además de los elementos de confort y seguridad como el control de estabilidad y tracción, y el de descenso (por si se nos ocurre hacer un poco el cabra), nuestra unidad traía un elevado número de opciones: asientos de cuero eléctricos y calefactables con memoria, faros de xenón para luces de cruce y carretera autoadaptables a las curvas, lavafaros, sensores de luz y de lluvia, retrovisores antideslumbrantes abatibles eléctricamente con función de bordillo (enfocan al suelo automáticamente al engranar la marcha atrás), paquete de iluminación, sistema de control por voz, navegador, PDC (control de distancia de aparcamiento), BMW Head-Up Display (sistema que proyecta en el parabrisas la velocidad, los datos indicativos de navegación, la temperatura, del tal forma que el conductor no tenga que apartar la vista de la carretera para recibir la información), techo panorámico eléctrico de cristal y alarma antirrobo.
El X5 destaca además por su calidad de realización con unos materiales de gran calidad y ajuste, y de tacto blando y muy agradable. Todos los mandos se disponen en torno al conductor en el lugar exacto donde este los va a buscar. Es decir, la ergonomía es inmejorable y el manejo de los sitemas intuitivo.
La capacidad de este modelo se beneficia de unas medidas importantes (4.854 mm de largo, 1.933 de ancho y 1.776 de alto) que ofrecen espacio a raudales. Atrás tres adultos no tendrán problema en hacer un viaje y el maletero pone su granito de arena con 620 litros, convertibles en 1.750 si viajamos sólo con un acompañante y abatimos los asientos traseros -aprovechando el espacio hasta el techo-.
Como coche familiar y de ocio que es, este SUV -o SAV, según la marca- además tiene huecos portaobjetos por todas partes, ¡y de gran tamaño! Queda demostrado su capacidad interior, ¿y de prestaciones que tal anda?
Dos toneladas de deportividad
El BMW X5 es alucinante por su comportamiento dinámico. Su estética agresiva acompaña a las brutales prestaciones de la mecánica turbodiésel common rail alemana. El motor 3.0 d de 235 cv de potencia a 4.000 rpm seduce nada más arrancar con el sonido de sus 6 cilindros en línea, casi tan suave como el de cualquier gasolina sin dejar de lado el genio de todo buen modelo de la marca de bávara.

a fondo :: BMW X5 3.0d 3

El BMW Head-Up Display nos engancha y advierte de que la temperatura exterior es de 3ºC, introducimos una ruta en el navegador y la iniciamos. Ya estamos convencidos, ¡qué invento! La sensación de seguridad es plena sin apartar la vista del frente. En el parabrisas tenemos las indicaciones con las flechas y las distancias, como si de una transparencia se tratase, pero con mejor nitidez. Un guía cien por cien seguro y eficaz.
Los 2.150 kg de peso de este modelo se convierten en un dato anecdótico cuando pisamos el acelerador. A medio y alto régimen tenemos la sensación de ir en un verdadero deportivo que sube de vueltas de forma endiablada. Los 520 Nm de par motor a 2.000 rpm le hacen acelerar hasta los 100 km/h en sólo 8,1 segundos, alcanzando una velocidad punta de 210 km/h. Todo ello con 8,1 litros a los 100 km de consumo en recorrido combinado.
Las inercias no son evidentes a no ser que vayamos un poco pasados, pero el DTC corrige, dejando cierta tregua -tradición en la marca-, sin ningún problema. Su paso por curva puede llegar a ser muy rápido sin comprometer la seguridad, gracias a sus 2.933 mm de distancia entre ejes, y a la nueva anchura y altura del conjunto con la zaga más cercana al suelo, que incrementa así el aplomo. La suspensión cumple con el compromiso entre comodidad y deportividad. Sus ocupantes no se resentirán de cada bache de la carretera y sin embargo, el comportamiento a ritmos altos es impecable. La dirección dura y exacta mete el coche en los virajes sin rechistar. Aunque es cierto que en ciudad el volante -deportivo- se vuelve un contrincante más que un aliado. Al igual que las dimensiones, que limitan la visibilidad, haciendo esencial el control de ayuda al aparcamiento.
El cambio automático de 6 velocidades con Steptronic asegura la mejor elección a la hora de engranar la marcha adecuada a cualquier situación. Además hay que añadirle la opción del botón sport que aguanta la subida de régimen casi hasta el corte, y el modo secuencial despierta en nosotros una sensación muy deportiva para tratarse de un convertidor de par.
Pensaréis que tantas prestaciones, lujo y tecnología tendrán un precio, pues sí, el del nuevo BMW X5 3.0 d empieza en los 57.600 euros. Un capricho sólo apto para bolsillos solventes.