BMW Performance: Más que tuning para mejorar tu BMW

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David Ordás26 jul 2011
Aquellos propietarios de alguno de los últimos modelos del fabricante bávaro, que quieran darle un plus de deportividad y hasta de prestaciones, ahora pueden hacerlo por medio de piezas y kits originales BMW Performance.
Hace ya años que muchas de las ideas y elementos que inicialmente formaban parte de las preparaciones más atrevidas, como los sistemas de navegación GPS con pantalla TFT, las suspensiones deportivas, o las llantas de gran tamaño, pasaron de estar solo disponibles a través de especialistas en tuning, a poder adquirirlos en los concesionarios. En muchos casos al encargar el vehículo ya podemos equiparlo a unos niveles antes inimaginables, gracias a las cada vez más extensas opciones de personalización y equipamiento.
El fabricante germano BMW, que ha hecho de la deportividad uno sus baluartes, fue de los primeros en ofrecer a sus clientes los archiconocidos paquetes deportivos M, que no solo aumentan el atractivo exterior del modelo, sino que gracias a amortiguadores y tren rodante específico, logran un comportamiento más deportivo. Ahora gracias a los programas BMW Performance podemos también poner en forma nuestro coche, añadiendo nuevos amortiguadores y estabilizadoras más rígidas a la suspensión, frenos con pinzas de hasta 6 pistones, llantas y neumáticos deportivos, y como no, atractivos añadidos aerodinámicos.

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Potencia extraY mucho más, pues con el programa de accesorios y preparaciones BMW Performance, BMW da un paso más, ofreciendo no solo paquetes y accesorios de personalización exterior e interior, sino además potenciaciones para sus motores, basadas principalmente en la instalación de nuevos programas en la centralita.
Si bien son bastante conocidos los beneficios de las reprogramaciones y la instalación de centralitas adicionales, como ya analizamos en el reportaje Chiptuning, magia en tu motor, también es cierto que no todos se atreven a llevar a cabo estas reformas. Las razones son varias, pero principalmente hacer una operación fuera de cualquier recomendación del fabricante, y en muchos casos, arriesgarse a una posible pérdida de la garantía, es más que suficiente para echar atrás a la mayoría de interesados.
Con BMW Performance ofreciendo ahora varios kits de potenciación a través de sus programas oficiales, estos problemas de garantía desaparecen, al mismo tiempo que cualquier duda sobre la fiabilidad de estas potenciaciones, al hacerse siempre bajo el paraguas protector y la garantía del fabricante original. Los kits de potenciación se denominan BMW Performance Power Kit, y están disponibles para varias motorizaciones, tanto en gasolina como en diesel.
Especialmente llamativas son las ganancias de potencia para los motores de gasóleo, y así, si somos los propietarios de un BMW 120d, 320d o 520d, en sus versiones de 177 y 184 CV, estamos de enhorabuena, porque BMW pone a nuestra disposición los Performance Power Kit basados en una nueva programación de la ECU, y en la instalación de intercoolers más grandes y nuevos ventiladores en los radiadores. Las ganancias de potencia para el 2.0d en su versión de 177cv son las más impresionantes, pues la entrega de potencia aumenta hasta los 197 CV y el par motor máximo pasa de los 350 Nm a los 390 Nm. El turbodiésel más moderno con 184 CV pasa a rendir 200 CV, mientras que su par motor alcanza unos contundentes 420 Nm, 40 Nm más de los que ofrece de serie.
Si además de la ganancia de potencia queremos rematar el aumento de potencia con una mejora estética a la par que acústica, BMW completa el kit con el Performance Sports Silencer. Se trata de un nuevo silencioso con terminaciones cromadas de 74 mm de diámetro, que mejora la salida de los gases de escape y emite además un sonido más deportivo.