BMW M3 y M4: La nueva era turbo de BMW M

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Enrique Marco12 dic 2013
Ya conocemos los detalles de la quinta generación del BMW M3, el cual en su carrocería coupe recibe la nueva denominación M4. Llevan un nuevo motor de 6 cilindros en línea y 3 litros de cilindrada que con la sobrealimentación desarrolla 431 cv, mejorando en todos los aspectos al anterior 4.0 V8 atmosférico.   
BMW escribe un nuevo capítulo, y quizá uno de los más importantes, en la historia de sus modelos deportivos M. A nadie se le escapa que el M3 es el más conocido exponente de estos superdeportivos que pueden ser utilizados a diario, un modelo que del que se han fabricado más de 300.000 unidades de sus cuatro generaciones anteriores. En 2014 se van a producir dos cambios importantes en la historia del M3, modelo que ya se ha convertido en un clásico de colección. Por una parte cambian las denominaciones, para llamarse ahora M4 el derivado de la Serie 4 Coupe (se espera más adelante un M4 Cabrio), y M3 únicamente para la berlina derivada de la actual Serie 3. Y por otra parte el cambio de tecnología en sus mecánicas, que abandona los motores atmosféricos para pasarse al turbo.
Entre el último M3 con motor 4.0 V8 de 420 cv –que ha estado disponible con carrocería coupe y cabrio- y los nuevos modelos M3 y M4 2014 encontramos numerosas y destacables diferencias.  Si ya la cuarta generación presentada en 2007 sorprendía por la utilización de materiales ligeros y contenido peso, los nuevos M3 y M4 intensifican el uso del aluminio y el plástico reforzado con fibra de carbono CFRP para disminuir el peso total del conjunto en 80 kilos, por lo que ahora el modelo coupe da en la báscula 1.497 kilos (el nuevo M3 berlina pesa 23 kilos más, 1.520 kilos). En cuanto a medidas, M3 y M4 coinciden en longitud y anchura (4,67 metros y 1,87 metros respectivamente), aunque se diferencian por la altura (1,42 metros la berlina y 1,38 metros el coupe). Un detalle importante de la nueva generación M es el techo de fibra de carbono terminado en negro, el cual aporta un nuevo aspecto visual que, entre otras cosas, le hace parecer más bajo.
Pero vayamos ya al motor, el nuevo 6 cilindros en línea Twin Power Turbo de 3 litros de cilindrada y 431 cv. No parece que 11 cv de ganancia respecto al anterior M3 sea mucho, pero si lo combinamos con 80 kilos menos de peso y con un par motor muy superior (550 Mm del motor actual frente a 400 Nm del anterior) podemos intuir la notable mejora del conjunto. Además, para los nostálgicos de los motores que “estiran” mucho decirles que no van a defraudarse con esta nueva mecánica, ya que gira inusualmente alta para tratarse de un turbo en un coche de calle, pues alcanza los 431 cv entre 5.500 y 7.300 rpm (y llega a 7.600 rpm) y su par de 550 Nm se conserva en un amplio rango de 1.850 a 5.500 rpm. Una vez más BMW vuelve a sorprender y corroborar su excelente fama como uno de los mejores constructores de motores del mundo.

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Los nuevos BMW M3 y M4 siguen estando disponibles con caja de cambios manual convencional (algo cada vez más inusual para automóviles de estas cifras de potencia), en este caso con una caja totalmente nueva y 12 kilos más ligera que cuenta con 6 velocidades. No obstante, la opción automática de doble embrague DKG de 7 marchas se prevé que sea la más demandada, entre otras cosas porque mejora los tiempos de aceleración, que ahora se fijan en 4,1 segundos de 0 a 100 km/h (4,3 segundos con la caja manual). La velocidad máxima se limita electrónicamente a 250 km/h, aunque existe la opción de configurarlo para que alcance los 280 km/h. Y si la mejora prestacional es notable respecto a su predecesor (gana 7 décimas en aceleración de 0 a 100 km/h), mejor aún van las cosas en consumos y emisiones contaminantes, que bajan del orden del 25%: ahora 8,3 l/100 km y 194 g/km de CO2 (8,8 l/100 km y 204 g/km con el cambio manual).Los nuevos M3 y M4 son más rápidos en aceleración de 0 a 100 km/h, fijando ahora el crono en 4,1 segundos
Técnicamente los nuevos M3 y M4 ofrecen numerosas tecnologías para que el usuario pueda practicar una “conducción a la carta”. Estrena una nueva dirección electromecánica, cuenta con la suspensión adaptativa M con tres modos de uso (Confort, Sport y Sport+), lleva un diferencial activo M que mejora la capacidad de tracción, las ayudas y controles electrónicos tienen el “M Dynamic Mode” para dar mayor rienda suelta a las reacciones naturales del coche, y si se opta por la caja DKG se cuenta con los sistemas “Launch Control” para salidas fulgurantes desde parado y con el sistema “Smoke Burnout”, el cual permite patinar a las ruedas traseras hasta cierto punto. Estéticamente los BMW M3 y M4 ofrecen una deportividad elegante, con signos claros de pertenecer a una especie superior pero sin exageraciones. Discretos alerones, spoilers, branquias laterales, entradas de aire de mayor tamaño o una salida de cuatro terminales de escape le identifican. En cuanto a la medida de llantas, para la dotación estándar han sido bastante comedidos al elegir unas de 18 pulgadas con diferente anchura de neumático en el eje trasero y el delantero (255/40 R18 delante y 275/40 R18 detrás), aunque opcionalmente se pueden montar llantas de 19 pulgadas. 

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Finalmente, aunque en Autocity ya repasamos los inicios de este venerado modelo cuando cumplió los 25 años que le otorgaban oficialmente la calificación de “clásico”, vamos a resumir la trayectoria del M3, uno de modelos que se merecen un capítulo especial en la historia del automóvil. Decía el Dr. Friedrich Nitschke, presidente de la junta directiva de BMW M GmbH, en el comunicado oficial de la presentación de estos nuevos modelos que “El BMW M3 conjuga desde hace cuatro generaciones sus genes deportivos con una ilimitada utilidad diaria, formando un concepto que es capaz de despertar fuertes emociones”; y, efectivamente, ese ha sido el secreto de su éxito. De la primera generación del BMW Serie 3 (E21) no hubo versión M, ya que hubo que esperar al Serie 3 de segunda generación (E30) para ver nacer al M3 en 1986, el cual venía con un motor atmosférico 2.3 de cuatro cilindros que desarrollaba 200 cv. La tercera y cuarta generación del M3 confió en mecánicas de seis cilindros en línea, para pasar en la cuarta y última generación del M3 a la mecánica V8. Ahora en 2014 se vuelve otra vez a los motores de seis cilindros, pero por primera vez en la historia confiando en la sobrealimentación del sistema Twin Power Turbo de BMW. Por último, esta política de cambio de denominaciones puede que desconcierte a alguno, aunque no deja de ser un detalle sin importancia para un modelo que viene con mejores ingredientes que nunca y dispuesto a seguir enamorando a los que quieren un superdeportivo con la versatilidad de un automóvil de uso diario.  Han cambiado muchas cosas en estas cinco generaciones del BMW M3, pero el concepto de superdeportivo de uso diario ha permanecido intacto