BMW 320i contra VW Golf V5: La familia no está reñida con la diversión

Autocity09 may 2000
Enfrentamos a dos modelos alemanes de mucha tradición, la Serie 3 de BMW frente al Golf de Volkswagen, con sendas carrocerías familiares: Touring vs Variant, ¿quién ganará?
A fondo
El BMW 320i con carrocería "Touring" y el Golf "Variant", motor de cinco cilindros en uve, representan dos apuestas distintas para conseguir un mismo propósito: un coche con un motor poderoso para pasar rápido, muy rápido, al espacio extra de un familiar, al hiperespacio.

a fondo BMW 320i contra VW Golf V5 1


Se trata por tanto de vehículos muy especiales, dirigidos clientes exclusivos que buscan un coche de tamaño medio, prestigioso en imagen y calidad, pero con prestaciones deportivas y la practicidad que aportan las carrocerías familiares, que Volkswagen denomina "Variant"y BMW "Touring". Son coches con dos caras. De frente y los dos tercios son de un Serie 3 de BMW o de un Golf en toda regla, de las generaciones actuales de modelos coches que se han ganado a pulso un prestigio que exige el nombre, y que quiere decir deportividad, imagen dinámica y atlética y robustez.Prestaciones deportivas y practidad, dos valores al alza en estas carrocerías familiares
InteriorEn el habtiáculo son también un Golf y un Serie 3 para lo bueno y para lo malo, porque permiten posiciones de conducción rápidas para todas las tallas, ofrecen todos los sistemas actuales de seguridad --incluso "airbag" laterales el BMW-- y suenan poco.

El Golf tiene la vistosa iluminación azul añil en los mandos pero también la tristeza general de un coche austero, tan oscuro como bien terminado, y el BMW mantiene la sensación de calidad con un interior muy ergonómico, con aire de solidez y en el que se prima la calidad de la conducción y la seguridad por encima de todo.Austeridad frente a solidez
Sin embargo, la zaga de este Golf pertenece a la imagen de un Passat familiar, con el que sólo le distinguen las medidas, hasta el punto de que es difícil no confundir uno con otro si no están juntos, mientras que el BMW ha mantenido los grupos ópticos traseros y las dimensiones de la berlina, ganando en estilo a costa de la amplitud interior. También por dentro cambian, con la ganancia de un espaciocúbico mucho más práctico que el maletero de las berlinas con más o menos la misma longitud exterior. El Golf tiene 450 litros de capacidad (por 330 de los modelosnormales) con suelo liso, plano de carga bajo y una cortinilla sobre el maletero que sirve para ocultar el contenido pero que no admite peso.
El BMW es más pequeño: 435 litros, pero con detalles más prácticos, como el cristal practicable por separado, los huecos para elementos como el triángulo o el botiquín, todo ello muy bien iluminado y con el plano de carga muy bajo.
Comportamiento dinámico
En marcha, comienza la fiesta de los 150 caballos que ofrece un original motor en el que Volkswagen no se ha decantado por los picos de potencia de un cuatro cilindros ni por la suavidad de los seis cilindros. Son cinco en uve, con el par máximo a sólo 3.200 vueltas que, acoplado a un cambio gustoso de relaciones cerradas en sus tres primeras marchas, ofrece una diversión grande al conductor.
Con esa potencia, este Golf es inmune al peso que desplace, excepto que se deban negociar curvas o cambios de rasante, momentos en los que queda al descubierto una tendencia de la suspensión a cabecear que no resulta molesta a los ocupantes pero sí inquieta al conductor. Es recomendable, por tanto, marcar la trayectoria de antemano y mantener la fe con el volante bien sujeto, pero resulta desconcertante que la suspensión no esté a la altura general de un coche divertido de conducir por su imparable poderío en cualquier marcha, en carretera, autopista y en ciudad, con fulgurantes arrancadas.

El BMW, por el contrario, va sobre raíles, hasta el punto de que da siempre la sensación de ser más lento de lo que es en realidad, aunque es verdad que su motor de seis cilindros en línea, también con 150 caballos, es menos rabioso que el de Volkswagen. A cambio, el consumo no es para presumir en ninguno, sobre todo en una gama como la del Golf, que disfruta de los estupendos motores TDI, pero no es un escándalo y se mantiene en torno a los diez litros cada cien kilómetros en los dos coches.El 320i de BMW va sobre raíles
Por todo esto, son coches recomendables porque darán satisfacción a ese usuario tan especial que quiere modelos legendarios ya, como los de la Serie 3 y los Golf, pero necesitan la capacidad extra de un familiar, sin renunciar a la potencia del exclusivo V5 de Volkswagen y a la suavidad del seis cilindros de BMW. La diferencia de precio entre uno y otro se aprecia en la calidad general del vehículo, pero no hasta los más de dos millones de pesetas, lo que deberá justificarse el comprador en la satisfacción de adquirir un producto de BMW.