BMW 3.0 CSL Hommage R: Una exhibición de potencia

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Autocity17 ago 2015
Aprovechando los 40 años de BMW en Norteamérica, la marca alemana irrumpe en el Concurso de Elegancia en Pebble Beach (California) con el prototipo BMW 3.0 CSL Hommage R, un coche de exhibición que rinde homenaje al glorioso pasado del 3.0 CSL original de 1975.
1975 fue el año en que el fabricante bávaro fundó BMW en Norteamérica, su primera empresa de ventas fuera de Europa. También fue la fecha en que BMW Motorsport hizo su debut en la competición -en el campeonato IMSA- con un BMW 3.0 CSL creado específicamente para ello. Y son precisamente esas 'pinturas de guerra' de la división deportiva de la marca las que cautivan a la vista y hacen del 3.0 CSL Hommage R un deportivo mucho más atractivo que el BMW 3.0 CSL Hommage, presentado en el Concurso de Elegancia Vila d’Este en el Lago Como, Italia, hace tres meses, y en el que está basado.
La imponente estética del BMW 3.0 CSL Hommage R, evolucionada a partir el CSL Hommage color amarillo postaza, añade la decoración de competición del CSL de la IMSA, esto es, color blanco de carrocería, el número 25, la leyenda 'Bavarian Motor Works' en los parasoles del parabrisas delantero y trasero, y los adhesivos azul y rojo de Motorsport recorriendo todo el conjunto, incluido al alerón fijo posterior característico del modelo del 75. Otros guiños a la competición son la forma de 'X' en los faros, desdoblando la función diurna y de cruce (eso sí, con tecnología del siglo XXI: láser y LED), o las llantas monotuerca doradas de 21 pulgadas de diámetro.Baquets anclados al chasis monocasco de carbono
Como su antepasado, el BMW 3.0 CSL Hommage R está ideado para circuito. Su construcción así lo demuestra, y es que el Hommage R está sustentando en un chasis monocasco en fibra de carbono al que van anclados los dos baquets de competición que tiene como asientos. Detrás, la jaula antivuelco, también unida al techo de la carrocería, y un espacio destinado a depositar los cascos. Por último, el interior sorprende con detalles en madera retroiluminada -por supuesto también hay carbono- en el panel de instrumentos donde se proyecta información, como por ejemplo, el trazado de Laguna Seca y sus puntos de frenada, donde el CSL obtuvo una victoria en 1975.
BMW no ha facilitado datos sobre su mecánica -el CSL Hommage tenía un motor de gasolina de seis cilindros y una segunda unidad auxiliar eléctrica-, centrándose más en detalles sobre la conexión hombre-máquina, uno de los campos donde la industria está invirtiendo más recursos. Pues bien, el CLS Hommage R o Coche Fantástico 2.0 incluye entre sus funciones especiales una visera del casco a modo de Head-Up Display en la cual se proyectan datos como la velocidad, la marcha engranada y las revoluciones; mientras que las mangas del mono se iluminan para señalar el "movimiento de la información desde la columna de la dirección hasta el visor del casco".
Vestimenta de competición al más puro estilo 'Matrix'