BMW 120i: Hecho con el corazón

Diego Zotes04 abr 2005
La marca alemana hace gala de un coche de vocación deportiva, de estilo “musculoso” e inconfundible, y con una calidad de acabados magnífica. Una vez más, al probar un BMW podemos decir que el famoso slogan de ӿte gusta conducir?
Inicio
HECHO CON EL CORAZON

a fondo :: BMW 120i 1

BMW ha introducido en el segmento de los compactos un automóvil que se desmarca claramente del resto y que destaca por una personalidad propia, tanto estéticamente como a nivel de comportamiento. No tiene entre sus preferencias básicas el ofrecer un amplio habitáculo ni un gran maletero, ni tampoco el que su comportamiento sea suave y delicado.
  La marca alemana va por otro lado, y con el Serie 1 hace gala de un coche de vocación deportiva, de estilo “musculoso” e inconfundible, y con una calidad de acabados magnífica. Una vez más, al probar un BMW podemos decir que el famoso slogan de “¿te gusta conducir?” no es mero producto de marketing, sino toda una filosofía a la hora de concebir sus vehículos.
Tuvimos la oportunidad de conducir un 120i, hasta ahora la versión más potente de gasolina. En una valoración global la única nota que se le puede poner al coche es la de sobresaliente; sin embargo, analizando el resto de la gama nos da la impresión de que hay otra versiones todavía más recomendables que esta de gasolina con dos litros de cilindrada y 150 cv.
Las prestaciones del 120i son buenas, el motor es fino y no consume mucho; pero no tiene un carácter especial ni una respuesta mecánica que entusiasme. Por el contrario, por esos mismos 28.600 euros que cuesta se puede optar por el 120d, que aunque en teoría sólo da 13 cv más, en condiciones habituales de uso hace gala de unas recuperaciones y adelantamientos mucho más rápidos; además de consumir menos. Quien siga prefiriendo los motores de gasolina, con el 116i tendrá “todo un BMW” por menos de cuatro millones de pesetas, y quien busque un “pepino” le recomendamos que se espere unos meses al todopoderoso 130i de 258 cv. En definitiva, un coche excelente pero que en su misma familia encontramos motorizaciones más interesantes.
Enrique Marco, Autocity
4 de Marzo de 2005

DISENO Y EQUIPAMIENTO

Estéticamente está claro que el BMW Serie 1 llama la atención, y que en ningún caso se le puede acusar de diseño impersonal. Sus formas marcadas, larga batalla, considerable anchura y corta estatura le aportan un aire imponente, que recuerda al Z4 y también al ya desaparecido Z3 Coupe. Otros rasgos también toman características comunes con los Serie 5 y X3. Y, por supuesto, el nuevo Serie 3 de posterior aparición se le parece mucho si lo miramos de frente.
Por tamaño es más largo (4,23 metros) que, por ejemplo, un VW Golf. Sin embargo en habitabilidad el Serie 1 no se encuentra entre los mejores de la categoría. Las plazas delanteras no son muy espaciosas, pero al menos son comodísimas (el no va más si viene con los asientos opcionales deportivos y con sujeción lateral lumbar ajustable, caso en el que nos puede quedar el asiento “como un guante”) y se puede viajar en una posición muy baja y por tanto deportiva. Sin embargo la fila trasera no es muy amplia, y mientras dos pueden acomodarse bastante bien, tres adultos no irán nada cómodos. El maletero tampoco es grande: 330 litros.
En cuanto a calidad de fabricación y equipamiento, el primer aspecto es impecable, y el segundo, “tirando” de las lista de opciones, también, pero en el 120i se echa en falta que algunos detalles vengan de serie. No obstante, los elementos de seguridad –lo más importante- sí viene como estándar: ABS, control de tracción y estabilidad, airbags delanteros frontales y laterales además de los de cortina, y neumáticos run flat de los que pueden rodar pinchados y con detector de presión. Evidentemente, el radio-cd, el ordenador de viaje, o el climatizador también son de serie.
Si decimos que se echan en falta algunos detalles, nos referimos a que para un coche de casi cinco millones de pesetas nos hubiera gustado disponer de llantas de aleación, volante con mandos de la radio incorporados, sensores de lluvia y aparcamiento o espejo interior antideslumbramiento, por poner algunos ejemplos.

CONDUCCION

¡Un cochazo! Eso es lo que se piensa al bajarse de un BMW 120i. El aparato “se tiene” que da gusto, el cambio manual de seis velocidades se maneja con facilidad y rapidez, la dirección resulta muy precisa, los frenos son potentísimos… y todo esto acomodado en una posición de conducción que entusiasmará a los conductores más “racing” y además rodeados de un salpicadero y demás elementos todos de alta calidad.
Su motor empuja con decisión y finura, y además consume poco para ser un dos litros. Pero aunque sobre el papel las prestaciones sean bastante buenas (217 km/h y 8,7 segundos de 0 a 100 km/h) lo que se siente al volante (nos referimos a motor, de comportamiento queda claro que va “de cine”) no es para tirar cohetes. Por establecer comparaciones, un 2.0 Twin Spark de Alfa de la mima potencia es más alegre, y un muy empleado y que muchos de nuestros lectores conocerán –el 1.8 T de 150 cv que llevaban los anteriores Golf, A3, etc y que todavía sigue vigente en el Ibiza- también se muestra con mayor plenitud.
Los 150 cv del BMW 120i son suaves, silenciosos y “están ahí”; pero lo cierto es que la marca que declara en aceleración de 0 a 100 km/h -8,7 segundos- en la unidad que condujimos nos pareció un poco optimista (seguramente crono en mano hubiera subido algunas décimas). Lo que sí hay que reconocer es el bajo consumo que se logra, pues declara en carretera 5,6 l/100 km y como media 7,4 l/100 km; algo que si circulamos a velocidades prudentes parece más que probable.
Detalles deportivos los hay muchos, como la puesta en marcha mediante botón o el pequeño y de grueso aro volante de cuero. La propulsión trasera transmite muy buenas sensaciones y para nada la podemos catalogar de poco segura (siempre y cuando no desconectemos el DTC y llevemos los neumáticos en buen estado). Este sistema de tracción, unido a un planteamiento de suspensiones bastante dinámico, una excelente plataforma y un reparto de pesos ideal, son los ingredientes principales para que el comportamiento dinámico sea tan bueno. En todo caso, para quien le guste viajar relajadamente y circule habitualmente por firmes en mal estado, verá el tarado de suspensiones del 120i quizá demasiado enérgico, aunque no se le puede tachar de radical.
En definitiva, una máquina estupenda que admitiría perfectamente una mecánica de mayor potencia. Estamos a la espera de poder probar el próximo 130i, aunque la opción 120d probablemente sea la mejor y más razonable.