BMW 120d xDrive: El Serie 1 diésel más deportivo

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Raúl Toledano27 ene 2014
Disfrutamos de la conducción más deportiva y eficaz de BMW. En esta ocasión, con su compacto cinco puertas Serie 1, que en su segunda generación se comercializa con la tracción integral xDrive, asociada al motor diésel de dos litros y 184 cv de potencia (120d), y que en nuestra unidad de prueba añade el kit M.
Tanto en la variante diésel 120d que pasa por la redacción de Autocity como en la opción gasolina más potente, 135i de 320 cv, el fabricante alemán BMW pone a disposición del cliente un Serie 1 con tracción total xDrive con unos precios que oscilan entre los 31.900 y 49.800 euros, equipamientos extras aparte. Se trata de una combinación poco habitual en turismos compactos que ven cómo la tracción integral aumenta notablemente su factura; pero una moda a la que las marcas premium difícilmente pueden renunciar concibiendo versiones más exclusivas y deportivas, capaces de transmitir un comportamiento dinámico neutro y más eficaz para sus mecánicas potentes.
Nuestro BMW Serie 1 de prueba, 120d xDrive, no puede combinarse con el cambio automático de ocho relaciones de la marca, únicamente con la caja manual de seis recorridos, lo que le iguala a un más económico Volkswagen Golf 2.0 TDI 150 cv 4Motion Sport (28.960 €). Aunque por enfoque y caballaje, la alternativa natural es el Audi A3 2.0 TDI 184 cv Quattro, siempre asociado a la transmisión automática de doble embrague S-Tronic, incrementando su precio hasta los 37.000 €. El Serie 120d xDrive 5 puertas (33.600 €) cuesta 1.700 euros más que el 120d xDrive 3 puertas (31.900 €).

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El sistema xDrive –que BMW utiliza desde 1999 en su gama de todoterrenos ‘X’, también con versiones de tracción simple en los X3 y X1- alcanza al más pequeño de los turismos de la casa, el Serie 1, funcionando de manera muy similar a aquéllos. En el 120d xDrive el reparto del par entre ejes es del 40% al eje delantero y 60% al trasero, aunque este dato varía y se adapta constantemente a las necesidades, pudiendo ser del 100% a cualquiera de los dos ejes para evitar (o reducir) tanto el subviraje como el sobreviraje. La tracción integral xDrive se apoya en unos sensores en las ruedas y en el propio software del control de estabilidad (DSC) para informar a la centralita de la(s) rueda(s) que patina.
a favor- Capacidad de aceleración- Consumos en relación a potencia- Comportamiento dinámico neutroen contra- Vibraciones en habitáculo- Precio alto- Paquete "M" sin frenos deportivos de serie
El sobrepeso del sistema xDrive apenas merma las prestaciones y los consumos respecto a las versiones de tracción simple (posterior) del Serie1 120d. Un 120d a propulsión acelera igual de rápido de 0 a 100 km/h que un 120d xDrive: en 7,2 segundos. Su velocidad máxima es casi idéntica: de 228 km/h se reduce a 225 en el xDrive, que también ve como el consumo mixto homologado aumenta en dos décimas hasta unos meritorios 4,7 litros (123 g/km de CO2). El sobreprecio del sistema xDrive es de 2.700 euros en relación al 120d 184cv a propulsión.
¿Merece la pena pagar este sobrecoste? BMW ha trabajado específicamente en la suspensión trasera de su 120d xDrive para que la respuesta dinámica general sea similar a la de un Serie 1 con tracción trasera: con una suavidad y un confort de marcha predominante en esta segunda generación del modelo, algo de lo que adolecía el Serie 1 anterior, y que no por ello ha perdido una agilidad asombrosa a altas velocidades. Más si cabe en esta versión xDrive y el kit ‘’M’’, que, a pesar de la hipersensibilidad de una dirección deportiva y muy rápida, ofrece un comportamiento muy neutro, sin inercias en los cambios de apoyo de una carrocería rebajada en 10 mm; carácter deportivo acentuado al activar el modo Sport+ del chasis adaptativo DCC: el 120d xDrive ni se inmuta en curva.Agilidad asombrosa a altas velocidades, sin merma de confort, el gran lastre del primer Serie 1
Este genial comportamiento bien aderezado por la respuesta general del motor turbodiésel de cuatro cilindros en línea y 2.000 cm3 de cilindrada. El turbocompresor y un sistema de inyección directa optimizados permiten desarrollar 184 cv de potencia (a 4.000 rpm) con una elasticidad más propia de un gasolina (380 Nm disponibles a partir de las 1.750 rpm) que se traducen en aceleraciones muy intensas y una facilidad pasmosa para alcanzar cruceros entorno a los 200 km/h. Y todo esto, con un consumo mixto real que difícilmente sube de los 6,7 litros, rebajándose esta cifra a unos 5,9 litros practicando una conducción más racional y con el modo Eco Pro activado.Consume menos de 6 litros con una conducción mixta
Aparte de las las vibraciones que transmite el motor al interior del habitáculo, sobre todo en el pomo del cambio y en zonas concretas del salpicadero, dinámicamente estamos ante un compacto diésel impecable. Por si fuera poco, el BMW 120d xDrive suma el paquete de personalización deportiva M (3.274 €), al que sólo le faltan las llantas y sistemas de frenos ‘’M’’, opcionales en ambos casos. El resto de elementos ‘’M’’ son los paragolpes y las molduras laterales específicos, así como las llantas multirradio de 17 pulgadas montadas sobre unos neumáticos de 225/45 R17.

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Por dentro, un habitáculo mejor aprovechado que en el modelo saliente está también decorado por el paquete ‘’M’’, que se deja notar en unos asientos deportivos de tapicería tela/alcantara con costuras “Royal Blue”, volante y pomo del cambio forrado en piel con el anagrama ‘’M’’ sobre ellos, así como en los umbrales de las puertas y en el repospiés de aluminio. El guarnecido de techo en color “Antracita” junto a los paneles interiores en puertas y salpicadero en color “Estoril Blue Mate” dotan de una mayor exclusividad a nuestro BMW 120d xDrive.