Audi Quattro Concept: 30 años después, 30 veces mejor

a fondo Audi Quattro Concept 1
Raúl Toledano01 oct 2010
El Salón del Automóvil de París da el pistoletazo de salida con un auténtico bombón deportivo para los amantes de Audi, que mostrará en primicia mundial el Audi Quattro Concept, basado en el actual RS5 y de 408 cv
El Salón del Automóvil de París da el pistoletazo de salida con un auténtico bombón deportivo para los amantes de Audi, que mostrará en primicia mundial el Audi Quattro Concept, basado en el actual RS5 y con un motor turbo de cinco cilindros que desarrolla una potencia de 408 cv. Conmemorando los 30 años de la presentación mundial del prototipo Quattro, en el Salón de Ginebra de 1980, llega este concept car que todavía no se sabe si pisará la carretera, pero que tiene una clara vocación de aflorar una de las mejores virtudes de Audi, su tracción integral a las cuatro ruedas, que la marca de los cuatro aros introdujo con gran acierto en sus modelos más raciales y deportivos en la década de los 80; véase Audi: el quattro 1984 Sport.
Este prototipo, musculoso y compacto, responde al lenguaje de diseño de Audi de los últimos años, especialmente en sus modelos más radicales. Y es que su chasis es el del RS5, aunque estéticamente, sobre todo desde su frontal, se asemeja a un Audi e-tron, con unos faros rasgados y horizontales de luces LED con función de iluminación activa y una parrilla de single-frame (sin marco cromado). Además, por primera vez en Audi, incluye una toma de aire sobre capó, al estilo Subaru o Mazda 3 MPS. Además, como sus antecesores, es biplaza, destacando un gran alerón integrado en el portón trasero que se despliega automáticamente en marcha para asegurar la carga aerodinámica. Los neumáticos en medida 275/30 con llantas de 20 pulgadas y los frenos cerámicos anuncian también su poderoso carácter deportivo.
En la construcción de la carrocería del Quattro Concept participan mayoritariamente piezas de aluminio, incluyendo carbono capó, portón trasero, paragolpes y otros elementos del chasis. En total, son 1.300 kg, 500 menos que el RS5 y 200 por debajo del Audi TT RS, de quien, por cierto, toma la mecánica, un motor de 2.5 litros turbo y cinco cilindros en línea e inyección directa, que con los arreglos en la centralita y en el escape, es capaz de extraer una potencia de 408 cv. Sería un coupé único en el mercado, puesto que su relación peso/potencia se reduciría a 4,3 kg/cv, calcando al Audi R8 V10.
Con la efectiva tracción Quattro de la que tanto hemos hablado y de la que toma el nombre, este prototipo evoluciona con el empleo de un diferencial central que distribuye la fuerza (el par) entre cada una de las cuatro ruedas (40/60, eje delantero/eje posterior en condiciones normales), siendo capaz, en función de las pérdidas de adherencia, pueden llegar a mandar hasta un 85% del par al eje trasero. Para cerrar el círculo de la seguridad en carretera, un diferencial trasero deportivo, como el S4, para mejorar el paso por curva.
Por dentro, predomina el cuero e inserciones de carbono, con una instrumentación completamente digital, con dos posibles configuraciones, una normal (donde se visualiza la velocidad y cuentarrevoluciones) y otra deportiva, que evoca al Audi quattro de 1980. El salpicadero flotante muestra lo último en innovación de Audi, que acopla a este prototipo unos asientos deportivos de 18 kg de peso, casi la mitad de lo que pesa un asiento convencional.