Audi Q7 Hybrid: La tendencia que triunfa

Diego Zotes14 sep 2005
Audi aprovecha el Salón de Frankfurt para presentar su primer modelo híbrido, el Q7 Hybrid, que monta un motor eléctrico asociado a su conocido V8 de 4.2 litros FSI de gasolina y verá la luz en unos dos años.
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LA TENDENCIA QUE TRIUNFA

a fondo Audi Q7 Hybrid 1

Es ya una evidencia que durante los próximos años vamos a ir viendo aparecer nuevos vehículos híbridos de diferentes marcas. Es un paso adelante en la lucha contra la contaminación, a favor del ahorro de combustible, y, lo más importante, un paso intermedio para que en un futuro no muy lejano los automóviles funcionen sin necesidad de petróleo.
Los japoneses han sido los primeros en decidirse a saltar a la palestra, pero ello no quiere decir que el resto de fabricantes hayan estado despistados, ni mucho menos. Por ejemplo Audi actualmente no tiene ningún híbrido a la venta, pero lleva ya 15 años experimentando con este sistema de propulsión. Ahora, aprovechando el Salón de Frankfurt, presenta el Q7 Hybrid, modelo que va a comercializar, aunque se espera tarde al menos un par de años en llegar.
  Como en el Lexus RX 400h (que ya se comercializa), el Audi Q7 no es que presente un grupo propulsor con cifras de consumo récord, pero sí utiliza con inteligencia la fuerza de un motor eléctrico (el Lexus lleva dos) para mejorar su rendimiento. En el Audi, la versión híbrida se asocia al motor de gasolina V8 FSI 4,2 litros de 350 cv de potencia y 440 Nm de par, el cual viene combinado con una caja de cambios Tiptronic de seis velocidades y el sistema de tracción Quattro.
Levantando el capó del Audi Q7 Hybrid no se advierte nada extraño, y se ve lo mismo que si estuviésemos ante el Q7 V8 FSI 4,2 convencional; el cual está a punto de iniciar su comercialización. Y es que Audi ha resuelto de forma sobresaliente el problema del espacio para la propulsión híbrida, pues coloca su motor eléctrico escondido entre el V8 y el convertidor del cambio, según sus responsables “de forma ideal para la transmisión”. La batería de níquel y metal (NiMH) va ubicada en la zaga del vehículo, debajo del suelo de carga, de forma que no resta ni espacio para el maletero ni para el habitáculo. Además sólo incrementa el peso total en 140 kilos, llegando a 2.410 kilos.
El funcionamiento es el siguiente. Se pueden dar tres modos de conducción: propulsión únicamente convencional, únicamente eléctrica o las dos a la vez. Evidentemente la que sólo utiliza el motor eléctrico (de 32 kw –unos 44 cv- de potencia y 200 Nm de par) está limitada, pues puede funcionar de esta forma un máximo de dos kilómetros y a un máximo de 30 km/h y sin acelerones, pero ésto va muy bien para trayectos urbanos cortos. En este caso no emite ruido y no contamina nada. En el momento en que “el chollo” se acaba se conecta automáticamente el motor V8 y funciona de modo normal; mientras que la energía cinética obtenida al acelerar o frenar va cargando la batería para un nuevo ciclo de “sólo híbrido”.
Otra ventaja es la de sumar las fuerzas de ambos motores, algo que también se produce de forma automática cuando por medio de unos sensores el complejo sistema de gestión detecta que el conductor requiere la máxima potencia (aceleraciones o recuperaciones). Los datos “cantan”, y el Q7 Hybrid aventaja al Q7 V8 en aceleración salida-parada (6,8 segundos de 0 a 100 km/h del Hybrid por 7,4 segundos del “normal”) y en recuperaciones, donde tarda hasta un 25% menos. La velocidad es en ambos casos de 248 km/h.
Y en consumos, en ciclo medio homologado ahorra un 13% (de 12,0 l/100 km el Hybrid a 13,8 l/100 km el convencional), aunque esta ventaja puede ser mayor en ciclo urbano. Una pantalla del módulo Multimedia Interface informa al conductor de qué tipo de propulsión se está utilizando en cada momento, pues el motor eléctrico posee mucha funciones. Entre ellas este motor es el responsable de utilizar el compresor del aire acondicionado y de la dirección asistida, de modo que para su funcionamiento no necesita estar encendido el de gasolina. Otro caso en el que tampoco se requiere gasolina es cuando llegamos a un semáforo y nos detenemos más de tres segundos, pues a partir de ese tiempo el motor V8 se apaga sólo, y al reanudar la marcha se enciende con el mero acto de posar el pie sobre el acelerador.
Enrique Marco, Autocity.
14 de Septiembre de 2005