Audi Q5 Hybrid Quattro: 245 cv de propulsión híbrida

a fondo Audi Q5 Hybrid Quattro 1
Raúl Toledano16 nov 2010
La gama del SUV compacto de Audi, el Q5, entra en el terreno de los híbridos con su versión Hybrid Quattro, combinando un motor de combustión TFSI de 211 cv con un motor eléctrico de 45 cv
La gama del SUV compacto de Audi, el Q5, entra en el terreno de los híbridos con su versión Hybrid Quattro, combinando un motor de combustión TFSI de 211 cv con un motor eléctrico de 45 cv, que se alimenta de una batería de iones litio colocada en la zona trasera, para un total de 245 cv de potencia máxima. Como ocurre en la mayoría de las unidades híbridas de diferentes marcas que circulan ya por nuestras carreteras, el paso del modo eléctrico al modo normal es automático, siendo la autonomía del primero de tres kilómetros a una velocidad media de 60 km/h, según anuncia Audi.
La marca de los cuatro aros también confirma que este Q5 en modo eléctrico podrá circular hasta los 100 km/h, aunque por lo que se desprende del comunicado el recorrido se recortará notablemente. Con la tracción Quattro como fiel aliado, el SUV compacto de Audi acelera de 0-100 en 7,1 segundos y detiene su funcionamiento en los 222 km/h, para un consumo medio homologado de 7,0 l/100 km, cifra que si no dista en exceso de la realidad es una gran marca, situándose a mitad de camino del Q5 diésel de 143 y 170 cv y de los gasolina de 180 y 211 cv.
Como otros modelos híbridos, la batería se recarga en las fases de frenado y deceleración del coche, es decir, el motor eléctrico hace de generador y transforma la energía cinética en energía eléctrica. La batería en cuestión pesa 38 kg, va colocada bajo el piso, cerca del maletero, y está formada por 72 células y da 266 V. Tiene una capacidad de 1,3 kWh. Audi sigue renunciado, pues, a que la batería se pueda recargar enchufándola a la red eléctrica.
Ya en marcha, el conductor podrá elegir tres modos de funcionamiento: EV, D y S, mediante una rueda giratoria en la consola central. El primero de ellos es el modo en el que el coche, en la medida de lo posible, tira exclusivamente del motor eléctrico; aunque en la medida que el conductor demande más potencia, la influencia del motor de combustión será mayor. Con el programa D optimiza el consumo de ambos motores, mientras que con el modo S la configuración del cambio tiptronic se muestra más deportiva. En estas dos posiciones, el motor eléctrico pasa a ser gestionado por la estrategia operativa para optimizar la eficiencia y el consumo. Al acelerar con fuerza (boost), el motor eléctrico colabora con el TFSI; si el conductor pisa el acelerador a fondo en el modo S dispondrá durante un breve espacio de tiempo de toda la potencia del sistema: 245 cv y 480 Nm.
Exteriormente, existen retoques en comparación al modelo base: en el portón del maletero, las aletas y las molduras de acceso fabricadas en aluminio incorporan la inscripción Hybrid. La parrilla del radiador está pintada en Negro brillante y los tubos de escape montan embellecedores cromados. Como pintura exclusiva para la carrocería se ofrece el color denominado Plata polar metalizado. Con 2.000 kg (los componentes del sistema de propulsión híbrido suman un sobrepeso de 130 kg) de peso, las llantas de aluminio de diez radios son de 19 pulgadas y presentan un diseño híbrido especial, sobre unos neumáticos de 235/55. El equipamiento es muy similar al del resto de la gama Q5, con navegador con mapas de Google Earth y un sistema de acceso a Internet WLAN que permite conectar hasta ocho dispositivos y navegar a una velocidad de hasta 7,2 MB por segundo.