Audi Q5: Un Q7 a escala

Enrique Marco21 abr 2008
A finales del presente año, Audi prepara el aterrizaje en el segmento de los SUV compactos con una especie de Q7 hecho a escala. Equipado hasta los dientes y con mecánicas poderosas, el nuevo Q5 será impactante.
A finales de este año 2008, quien desee comprar un SUV compacto de lujo lo va a tener muy difícil en su elección, pero a la vez muy emocionante, debido a la variada y exquisita oferta que va a tener. Al BMW X3 se le va a acabar el “chollo” de estar prácticamente solo el segmento “Premium” (y eso que otras de las marcas llamadas “generalistas” ofrecen modelos a un nivel de calidad muy similar), pues de la soledad va a pasar a tener nada menos que cuatro rivales directos, al margen de otros tantos competidores indirectos, o más, que ya tiene.

a fondo Audi Q5 1

Volvo XC60, Mercedes GLK, la nueva marca Infiniti con el EX35 y, por último, el recién presentado Audi Q5. Mucho se había hablado ya de este “Q7 a escala” que porta la plataforma del nuevo A4, pero hasta su presentación estos días en el Salón de Pekín no habíamos tenido acceso a fotografías oficiales del modelo definitivo. Ahora estamos en disposición de informar de sus medidas, de su gama inicial con tres mecánicas y de su puesta a la venta para finales de año.
Con una cifra de longitud de 4,63 metros, el Audi Q5 se convertirá en uno de los SUV compactos de lujo más grandes, al igual que los Infiniti EX35 o Volvo XC60 y por encima de los X3 o GLK. También destaca por su larga distancia entre ejes (2,81 metros), por su considerable anchura (1,88 metros) y por su reducida altura (1,65 metros). Entre unas cosas y otras Audi consigue que el coeficiente aerodinámico del Q5 sea de los mejores (Cx 0,33). Y como grande que es, la habitabilidad se espera muy buena y la capacidad de carga también (un maletero de 540 litros, ampliable a 1.560 litros si se abate la fila trasera).
En cuanto a equipamiento se refiere, el nuevo Q5 podrá llevar casi todos los elementos de SUV de gama alta, como el Q7, o de berlinas de reciente aparición, como el nuevo A4. Es decir que podrá incluir los sistemas de seguridad de alerta de cambio involuntario de carril, de iluminación en curva, de control de crucero activo, de control del ángulo muerto, etc. Y por lo que se refiere a estética, nada sorprendente, pues se caracteriza por parecerse al hermano mayor Q7 y por sus faros con las luces diurnas mediante leds. Sí tendrá una particularidad, pues, al igual que el pequeño VW Tiguan, podrá tener un pack estético más deportivo y otro más campestre, con los cuales se varían los ángulos de ataque, salida, etc y se impone una imagen más de asfalto o más de 4x4. Las llantas variarán en esta función entre 17 y 20 pulgadas.
La gama inicial de motores parte de cuatro cilindros diésel 2.0 TDI 170 cv asociado al cambio manual de seis velocidades. Dicha mecánica desarrolla un par motor de 350 Nm y declara una excelente relación entre consumo y prestaciones: 6,7 l/100 km y 9,5 segundos de 0 a 100 km/h. Con la misma cifra de par motor que el 2.0 TDI encontramos al único representante de gasolina, el 2.0 TFSI de 211 cv, el cual gasta algo más que el TDI (8,5 l/100 km) pero por el contrario acelera como un auténtico deportivo (7,2 segundos de 0 a 100 km/h). En este caso se cuenta con una caja de cambios S-Tronic de siete velocidades. Y con esta misma caja S-Tronic encontramos al tope de gama, el V6 3.0 TDI de 240 cv de potencia y 500 Nm de par, el cual acelera de 0 a 100 km/h en sólo 6,5 segundos y se conforma con un consumo de 7,7 l/100 km. Por supuesto, todas las versiones superan ampliamente los 200 km/h de velocidad máxima.