Audi A8 L: 500 cv presidenciales

a fondo Audi A8 L 1
Raúl Toledano21 abr 2010
El buque insignia de Audi, el A8 L W12 quattro con batalla larga y motor de doce cilindros, constituye una nueva pauta de lujo, elegancia y majestuosidad en el seno de la marca de los cuatro aros
500 cv presidenciales
El buque insignia de Audi, el A8 L W12 quattro con batalla larga y motor de doce cilindros, constituye una nueva pauta de lujo, elegancia y majestuosidad en el seno de la marca de los cuatro aros. El incremento en 13 centímetros de eslora con respecto al A8 corto beneficia principalmente a las plazas traseras, mientras que el diseño exterior, tenso y armónico, se mantine, con la salvedad de la parrilla delantera, donde se integra una rejilla pintada en negro brillante, que incorpora además barras cromadas especiales dispuestas en horizontal, donde se acuña el término W12. Musculoso de principio a fin, la carrocería de este A8 se fabrica integramente en aluminio Audi Space Frame (ASF), dotándole de un superlativo vanguradismo tecnológico, que se aprecia sobremanera en la doble salida de espcape con embellecedores trapezoidales integrados en el paragolpes o los grupos ópticos con didodos de LED. Esta unidad será una realidad en España a partir de los últimos meses de este 2010. Sus rivales serán los clásicos modelos Premium de carrocería larga: BMW Serie 7 L, Mercedes Clase S L, Lexus LS Largo o incluso el Jaguar XJ.
Respecto a sus cotas, la longitud del vehículo ha crecido hasta los 5.260 mm y la batalla hasta los 3.123 mm. Por su parte, la anchura (1.948 mm) permanece inalterada, mientras que la altura ha aumentado en 2 mm hasta alcanzar los 1.462 mm. Con estas dimensiones es obvio que el espacio interior es sobrado para cuatro ocupantes, esculpiéndose un conjunto ligero en el que ni mucho menos se ve penalizado su comportamiento dinámico. Una de las preocupaciones de Audi era que la cantidad de dispositivos electrónicos disponibles en el habitáculo fuesen intuitivos y de ergonomía sencilla y clara. Pues bien, todo nace en dos grandes monitores, uno en el cuadro de mandos y otro en la consola central, que sirven como centrales integrales, presentando la información en forma de gráficos en tres dimensiones de alta resolución. El condutor dispondrá de un navegador de alta tecnología con acceso a internet, control de crucero permanente, el asistente de cambio y mantenimiento de carril Audi lane assist y el sensor de visión nocturna, a través del cual una cámara termográfica señaliza en la pantalla del cuadro de mandos las personas que aparecen delante del vehículo.
La comodidad en las plazas traseras está asegurada, con una amplitud extra respecto al A8 de carrocería corta, y unos asientos reclinables eléctricamente, con función de masaje que se ofrecen de forma opcional. Además, los propios ocupantes traseros tendrán la posibilidad de mover el asiento del copiloto desde su posición. Como si del mismo presidente del gobierno se tratase, que por otra parte podría ser perfectamente uno de los ocupantes de este A8 L, los pasajeros de las plazas traseras dispondrán de una mesilla plegable, una neverita -con una consola central trasera opcional- y un sistema de entretenimiento con pantallas de 10,2 pulgadas integradas en los reposacabezas delanteros.
A nivel mecánico, los doce cilindros compuestos por cuatro filas de tres cilindros cada una, dispuestas en dos bancadas que forman una V en un ángulo de 72º- constituyen el punto culminante del proceso de la construcción de motores Audi. El 6.3 FSI rinde 500 cv y moviliza su par máximo en 625 Nm a 3.250 rpm. Su aceleración le equipará más con un deportivo que con una berlina de representación, sprintando de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos, con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 250 km/h. Estas aptitudes no repercuten en el consumo mixto de combustible, que ahora se fija en 12 l/100 km, cuando el propulsor anterior, de 6 litros y una potencia de 450 cv, estaba en 13,6 l/100 km. Con la adaptación del W12 al sistema de inyección directa de gasolina FSI, la eficiencia en marcha de este A8 está garantizada. En parte gracias a su caja automática tiptronic de ocho velocidades, que se maneja, bien desde la elegante palanca que nace en la consola central o desde las levas tras el volante.
De serie las llantas de aleción ligera que incorpora son de 19 pulgadas, con un diseño de 15 radios, siendo opcional unas de 20 pulgadas. La filial quattro GmbH incluso ofrece a los clientes ruedas de 21 pulgadas. El A8 L W12 quattro monta un potente sistema de frenos, con los discos autoventilados; los delanteros presentan un diámetro de 400 mm, los traseros de 356 mm. El feeling que uno siente al colocarse ante el volante de este A8 es total. Nos cautiva la suspensión neumática adaptativa con amortiguación regulada, integrada en el sistema de dinámica de conducción Audi drive select, determinando cuatro niveles de funcionamiento del motor, de la caja de cambio o de la servodirección. Todo pensado para obtener el máximo confort de marcha. Como elemento complementario se ofrece opcionalmente- la dirección dinámica, que varía de forma continua su desmultiplicación en función de la velocidad.