Audi A4 Cabrio: Renovarse o morir

Raúl de San Antonio21 jul 2006
La respuesta nunca está en los extremos, lo más inteligente es buscar el equilibrio. El Audi A4 Cabrio responde a la perfección a esta premisa, combinando el diseño de un descapotable clásico con los detalles más innovadores.
Renovarse o morir
La respuesta nunca está en los extremos, lo más inteligente es buscar el equilibrio. El Audi A4 Cabrio responde a la perfección a esta premisa, combinando el diseño de un descapotable clásico con los detalles más innovadores que aportan un aire fresco al modelo alemán.

a fondo :: Audi A4 Cabrio 1

La competencia se podría decir que es la de siempre, pero con las renovaciones oportunas de cada modelo, el Mercedes CLK, el BMW Serie 3 Cabrio -de la generación anterior, ya que la nueva todavía no se ha presentado- y el Saab 9-3. Sólo nos fijamos en los cabrios con capota de lona, nicho que parece reservado a marcas premium y del que algunos fabricantes han desertado. Un claro ejemplo es Volvo con su C70 que, ahora, es un coupé-cabrio.

a fondo :: Audi A4 Cabrio 2

Suavidad al viento
En Audi la renovación es constante, la última y más significativa es la de su nuevo frontal con parrilla unida de grandes dimensiones, que se extiende a todos los modelos de la gama, y la versión cabrio del A4 no podía ser menos.

a fondo :: Audi A4 Cabrio 3

Exteriormente es muy bonito, y el contraste entre los distintos colores de la carrocería y la capota hace que, casi, llame más la atención con la lona puesta que descapotado. El diseño del modelo une el estilo clásico de un cabrio de cuatro plazas con un evidente enfoque deportivo, acentuado por las llantas de 18” y las dos salidas de escape -una en cada extremo de la zaga-. Como cualquier cabrio descapotado llama la atención. Y en este sentido el modelo alemán desprende elegancia por los cuatro costados, resaltada por los cromados que enmarcan el parabrisas y bordean el habitáculo, pero quizás sea de los que más pasa desapercibido gracias a unas formas muy suaves y discretas.
En el interior los acabados son muy buenos al igual que los ajustes, con unos materiales de primera calidad que hacen disfrutar de un ambiente de auténtico lujo. Los preciosos asientos de piel sujetan bien y además son del mismo color que la lona. La habitabilidad es muy buena, con cuatro plazas reales y un maletero bastante aprovechable. Y la maniobra de apertura y cierre de la capota es cómoda y sencilla, sólo con un botón y en un tiempo récord de 15 segundos.
La versión elegida muestra un propulsor 3.0 TDI V6 de 233 cv con tracción integral quattro y una caja de cambios automática secuencial de 6 velocidades Tiptronic, que ofrece un comportamiento muy bueno. Estamos hablando de una poderosa mecánica diesel “common rail” de elevado par motor -nada menos que 450 Nm- que, unida a una transmisión automática, catapulta al cabrio alemán hasta sacarnos de cualquier apuro, siempre que la palanca esté insertada en la “S”. En “D” el coche se convierte en una delicia para pasear sin prisa y sin grandes aceleraciones. Con el secuencial los cambios son fieles a las órdenes que damos con la mano derecha, pero de las tres opciones, si lo que se busca es un comportamiento deportivo, nos quedamos con la primera, ya que en secuencial no llega a transmitir sensaciones tan emocionantes como otros cambios automáticos con doble embrague, como el DSG de Volkswagen (S-Tronic ahora en Audi).
La llegada del “common rail” al diesel de los cuatro aros se hace notar, y mucho. La contundente patada del “bomba inyector” se ha dulcificado para dar paso a un empuje más lineal y regular, aunque no por ello falto de emociones. No podemos olvidar que hablamos de un modelo que deriva de una berlina de tamaño medio, lo cual se refleja en el peso. Tenemos un coche de mayor empaque capaz de digerir el increíble par que desarrolla, y además la tracción permanente quattro aporta un agarre y estabilidad extra al conjunto. El precio para distinguirse y poder disfrutar de este elegante cabrio de genio escondido es 50.050 euros, sin contar opciones.