Aston Martin V12 Vantage RS: El británico más rápido

Enrique Marco13 dic 2007
Un Vantage V8 con motor de Vanquish V12 potenciado, que reúne las ventajas de ligereza y agilidad del modelo pequeño junto a la potencia del tope de gama. Su motor de 6 litros desarrolla 600 cv de potencia.
El hecho de que Aston Martin ya no pertenezca a un gran grupo automovilístico (se desprendió recientemente de Ford) no significa que la lujosa casa británica presente síntomas de flaqueza; todo lo contrario. Como se está pudiendo comprobar, la situación actual en el seno de Aston Martin es claramente esperanzadora. Al lanzamiento como modelo de calle del espectacular DBS (el de la película de James Bond), le sigue ahora la presentación de un prototipo que podría fabricarse a medio plazo: el V12 Vantage RS. Y eso que en competición la prestigiosa marca también anda lanzada con los DB9 LM y Vantage N400 de las carreras de Nurburgring y Le Mans.

a fondo Aston Martin V12 Vantage RS 1

Pero vamos a centrarnos en el modelo que esta semana se ha presentado en Gaydon ante 700 invitados vip. El máximo mandatario de Aston Martin, el Dr. Ulrich Bez, mostró el último prototipo que, básicamente, es un Vantage V8 con motor de Vanquish V12 potenciado. Lo denominan Vantage V12 RS, y reúne las ventajas de ligereza y agilidad del modelo pequeño junto a la potencia del tope de gama. El resultado es fácil de imaginar, un deportivo de altísimas prestaciones que promete sensaciones de lo más excitantes.
El motor elegido es el 6.0 V12, que, preparado siguiendo las tácticas de los coches de competición, llega a ofrecer nada menos que 600 cv de potencia y 690 Nm a 5.000 rpm. Este potencial, unido a un peso ligero que no llega ni a los 1.600 kilos (gracias al empleo masivo de materiales como el aluminio o la fibra de carbono) permite al nuevo Aston Martin Vantage V12 RS acelerar de 0 a 100 km/h en menos de cuatro segundos y alcanzar los 160 km/h desde parado en 8,5 segundos. En el equipo de frenada tampoco se ha escatimado, y se montan para la ocasión frenos cerámicos.
De momento no conocemos planes concretos de la posible comercialización de este modelo, que de llegar a producirse en serie se enfrentaría a modelos como el Ferrari F430 Scuderia o el Porsche 911 GT2 entre otros. Lo que sí consigue Aston Martin con presentaciones como esta es despejar dudas sobre su capacidad de desarrollo desde que es una marca independiente.