Aston Martin Rapide S 2013: Potenciando el superlujo

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Raúl Toledano23 ene 2013
Nunca antes un Rapide fue tan potente y rápido. Con esta versión Rapide S Aston Martin exprime las cualidades dinámicas de su superberlina: 5,02 metros de superlujo impulsados por un V12 atmosférico que fiscaliza 558 cv de potencia.
Con esta nueva denominación Rapide S, Aston Martin rediseña su Gran Turismo y lo coloca en la cima de las superberlinas de gran lujo y altas prestaciones. Con la estilizada silueta deportiva típica en uno de los fabricantes más admirados en el mundo entero por sus diseños, el Aston Martin Rapide S, más que una versión, es un reemplazo del actual Rapid que en España se comercializa desde 2010. A partir de febrero, el Rapide S competirá de tú a tú con los “coupés de cuatro puertas” más radicales del mercado: Porsche Panamera Turbo S, Jaguar XJ 5.0 V8 Supercharged, Mercedes CLS 63 AMG o Audi RS7 Sportback.
El bello Rapide S será el primer Rapide en la historia que supere la barrera de los 500 cv de potencia. Gracias a un bloque gasolina de seis litros con 12 cilindros en configuración V y compresor que ha sido mejorado en materia de gestión electrónica y sobre todo colocado 19 mm más abajo para que el centro de gravedad disminuya, el Aston Martin Rapide es capaz de alcanzar los 558 cv de potencia máxima (a 6.750 rpm), 81 más que el actual Rapide, y obtener un par motor máximo de 620 Nm a 5.000 ‘vueltas’. El Aston Martin Rapide S, más que una versión, es un reemplazo del actual Rapid que en España se comercializa desde 2010
A estos arreglos mecánicos se suman las nuevas evoluciones en materia de chasis, que sigue estando construido mayoritariamente en aluminio, con aplicaciones en magnesio y fibra de carbono en menor medida. Construido sobre la misma plataforma que el Rapide, el “S” incluye actualizaciones del control de estabilidad (DSC) y de la suspensión neumática, que viene acompañada de tres programas de regulación adaptativa (Normal, Sport, y Track), así como de unos frenos que colaboran a la emoción dinámica: delante con un tamaño de 398 milímetros y accionables mediante seis pistones, detrás 360 mm y cuatro pistones.
La caja de cambios, que ha sido calibrada para aguantar el aumento de la potencia y al mismo tiempo disminuir el consumo medio a 12,3 litros (14,9 el actual Rapide), sigue siendo del tipo “Touchtronic 2” automática-secuencial de seis relaciones de convertidor de par sobre el eje trasero. Esta transmisión junto a un peso de dos toneladas son dos de los motivos por los que el nuevo Aston Martin Rapide S sea rápido pero no el más rápido. Acelera de 0 a 100 km/h en 4,8 segundos y obtiene 306 km/h de velocidad máxima, números más “modestos” a los de todos los rivales citados en el primer párrafo, salvo el Jaguar XJ Supercharged con el que está a la par.Con un 0 a 100 en 4,8 segundos, el Aston Martin Rapide S esprinta más lento que la mayoría de sus posibles alternativas
Por fuera, lo dicho, pocos se atreverán a cuestionar su belleza. Y más tras una acertada remodelación, con un frontal en el que destacan unos nuevos grupos ópticos y sobre todo una parrilla delantera sobredimensionada que incluye un sistema de protección para peatones en caso de colisión. En la zaga también es nuevo el spolier sobre la parte final del portón del maletero. Aston Martin permite la personalización del Rapide S con un kit de equipamiento estético con fibra de carbono en el exterior (difusores, retrovisores y ópticas) y paquetes de cuero perforado para el interior (asientos y puertas), así como cuatro nuevos diseños de llantas con diámetro de 20 pulgadas.

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Con un habitáculo que se puede combinar indistintamente con aplicaciones de carbono, piel o madera (casi a la carta para cada cliente) y cuatro plazas independientes, el círculo se cierra con equipamientos novedosos como la cámara trasera de asistencia al aparcamiento o la doble pantalla en la parte posterior de los reposacabezas delanteros (incluye cargador para seis DVD, mando a distancia y auriculares), entre otros.En el interior se apuesta por el lujo y la deportividad a partes iguales, así como por una ganancia en materia de conectividad y entretenimiento