Ansiedad al volante: Un 50% de los conductores no cogen el coche

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Raúl Toledano03 nov 2010
La mitad de los conductores españoles (51%) evitan coger el coche siempre que pueden, concluye el estudio realizado por Attitudes
Suena un claxon, una ventanilla se baja, capullo, ve por tu carril, sudores frío, pulso acelerado, fatiga, ganas de dejar el coche en medio de la calle: ansiedad. La mitad de los conductores españoles (51%) evitan coger el coche siempre que pueden, concluye el estudio realizado por Attitudes, asociación que anualmente, con Audi como padrino, realiza diferentes consultas, muestras e investigaciones sobre distintos aspectos de la seguridad vial. Y es que un conductor atemorizado se ve amenazado por todo lo que sucede a su alrededor, habla Jordi Fernández Castro, director de investigación de Attitudes, que concreta que uno de cada cinco coches está conducido por una persona con mucha o bastante ansiedad. De la ansiedad a la amaxofobia pánico al coche-, el porcentaje de afectados se reduce a un 4%.
El rasgo común en todas estas personas es la falta de creencia en si mismos a la hora de poder salir airosos de una situación imprevista: miedo a no saber resolver el problema. Y es curioso como estos índices elevados de fobia abundan más entre los conductores noveles (primer año de carnet) y los que tuvieron que enfrentarse al examen práctico de la DGT en dos o más ocasiones, concretamente en un 27% de los conductores españoles. Siguiendo por esta línea, la antigüedad en el carnet es un grado, ya que un 26% de conductores ansiosos nos los encontramos entre aquellos con cinco o menos años de experiencia, mientras que los conductores con 30 años de carnet no se ven tan afectados. Con un año de carnet, los conductores ansiosos muestran patrones comunes: falta de ilusión por conducir, estrés, inseguridad, cogen poco el coche y casi siempre que lo hacen van acompañados. Se puede concluir, pues, que a medida que uno se exponga poco o nada ante un volante, el grado de ansiedad irá creciendo.
En cuanto a géneros, el 26% de los conductores ansiosos son mujeres y el 18% hombres, no es una diferencia muy abismal, como en un principio se puede pensar. Sin embargo, las mujeres ceden a su cónyuge con más facilidad el timón del coche que viceversa, ya que los hombres soportan mejor esos brotes de angustia o fobia. Por otro lado, el 41% de los conductores de la muestra aseguran que sólo cogerían el coche en situaciones extremas, y es curioso comprobar como en este apartado no hay distinciones por sexos pero sí por edades, ya que a partir de los 60 años esta cifra se dispara hasta el 55%. Hasta el punto que con esas edades ya algunos (19%) se convierten en ex conductores. ¿Motivos o excusas? No lo necesitan, prescripción médica o directamente porque le tienen pánico (13%). Por ocupación, el mayor porcentaje de personas que evitan conducir se da entre los jubilados (53%) y amas de casa (52%). Por lo tanto, otra conclusión del estudio, es que las personas activas se agarran al volante (33%) porque no tienen más remedido a pesar de sus miedos, mientras que entre los pasivos en paro, jubilados, centros rurales, centros urbanos con buena comunicación del transporte público- aumentan este índice hasta el 80%.
Del estudio se extrapolan cuatro situaciones en las que el conductor con elevada ansiedad se siente más en peligro: cuando entienden que el resto de conductores no conducen de manera adecuada (63%), en condiciones climatológicas adversas (42%), con mucho tráfico (39%) y en carreteras desconocidas (37%). ¿Consecuencias de coger el coche en este estado de nervios? 1) Más propenso a cometer errores; 2) La fatiga llega antes; 3) La sobreatención provoca una mayor tensión mal enfocada. ¿Síntomas? Inquietud, estado de alerta, sobresaltarse fácilmente, anticipación a coger el coche en estado de nervios y alivio tras aparcar. Y después de todos estos datos, la pregunta obligada: ¿Hay relación entre la ansiedad y los accidentes? La respuesta, poco concluyente: existe una sospecha, pero nada más, zanja Fernández.