Alquiler de coches: Que no te den gato por liebre

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Autocity18 ago 2014
El mayor índice de siniestralidad de los automóviles de alquiler hace necesario extremar las precauciones en lo referido al seguro de estos vehículos. Precios gancho, ligados a pólizas muy básicas y escasas coberturas, inundan las ofertas estivales para atraer a un mayor número de consumidores.
La Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos (Feneval) cifra en 230.000 el número de automóviles que las compañías del sector han puesto a disposición de sus clientes en España este verano. De hecho, las compañías de alquiler de coches adquirieron un 15,6% más de automóviles durante el primer semestre del presente año con el fin de atender al incremento de la demanda. Sin embargo, cabe recordar que los coches de alquiler registran una frecuencia en siniestros notablemente superior que los vehículos particulares. En concreto, fuentes del sector estiman que los automóviles de alquiler sufren hasta un 60% más de accidentes que los vehículos particulares. Las dos razones fundamentales que explican esta mayor siniestralidad son que estos vehículos se suelen utilizar para circular por entornos poco conocidos por sus conductores y que se suele tratar de automóviles con los que éstos no están familiarizados.
Por este motivo, a la hora de alquilar un coche debemos ser especialmente cuidadosos y revisar las condiciones y coberturas de la póliza de seguro contratada, nuestra principal salvaguarda en caso de sufrir cualquier tipo de percance. De lo contrario, nuestras vacaciones pueden acabar en auténtica pesadilla, hasta el punto incluso de suponer la bancarrota para los usuarios menos afortunados. "Sin duda, el seguro es un factor importante a tener en cuenta a la hora de alquilar un coche", señala Carlos Brüggemann, Director de Operaciones de Acierto.com, "ya que son muchos los riesgos que el conductor asume y las pólizas incluidas por defecto son demasiado básicas, por lo general, para ofrecer un precio gancho más atractivo". Con el fin de prevenir a los usuarios ante las posibles situaciones de riesgo y tras examinar las condiciones de las principales compañías de alquiler de vehículos que operan en España,Acierto.com ha preparado una guía con los factores clave a tener en cuenta a la hora de contratar el seguro de un automóvil de alquiler:
Las pólizas cubren solo a los conductores declarados
Por normal general, los seguros de los vehículos de alquiler por defecto solo cubren al tomador de la póliza como conductor. Este aspecto es clave, puesto que si se produce un accidente y conduce una persona diferente, que no haya sido declarada expresamente en la póliza, con su correspondiente incremento de coste, el conductor no estaría cubierto por el seguro de Responsabilidad Civil Obligatoria, de forma que la aseguradora ni siquiera respondería ante daños a terceros, y éstos pueden llegar a superar los 100.000 euros, según el caso.
Seguro contra robo, imprescindible
Estar asegurado contra el posible robo del coche es imprescindible en los vehículos de alquiler, puesto que, de lo contrario, el arrendatario deberá hacer frente al valor del mercado del coche sustraído, además de otros gastos administrativos y la indemnización a la compañía de alquiler de vehículos en concepto de lucro cesante. Asimismo, las pólizas ofrecidas por las empresas de alquiler de vehículos cubren los objetos personales que se hayan podido dejar dentro del vehículo en caso de robo, según este estudio.
Paso por caminos y senderos, no asegurado
La utilización del vehículo en determinados emplazamientos, como playas, pistas forestales o caminos vecinales no está cubierta en los seguros ofrecidos por las compañías de alquiler de vehículos, ni siquiera en las pólizas más completas. En general, cualquier vía no asfaltada, o asfaltada, pero con graves deficiencias que puedan causar daños a los bajos del vehículo, queda fuera de la cobertura del seguro. Del mismo modo, la asistencia en carretera tampoco estaría cubierta y puede suponer un coste especialmente elevado en zonas de difícil acceso, como calas recónditas.
Cuidado con la franquicia
La mayoría de compañías de alquiler ofrece seguros a todo riesgo pero es habitual que estas pólizas incluyan franquicia. Esto implica que, ante cualquier siniestro de daños al vehículo en el que no sea posible identificar a un tercero culpable, será el usuario quien deberá hacer frente a los gastos hasta el importe fijado en la franquicia de la póliza. Algunas empresas de alquiler ofrecen seguros a todo riesgo con franquicias que oscilan entre los 600 y los 1.000 euros, lo que implica que el conductor deberá asumir los costes de reparación de cualquier desperfecto hasta la cantidad pactada.
Revisar el estado del vehículo
A la hora de recoger el vehículo, es fundamental comprobar su estado y cerciorarse de que está libre de desperfectos, como golpes y arañazos. De lo contrario, es posible que al entregar el coche se atribuyan dichos daños al uso que se le ha dado y la empresa de alquiler exija una indemnización al conductor. Por tanto, es necesario reflejar cualquier posible desperfecto en el contrato y resulta conveniente hacer fotos en el momento de retirar el vehículo de alquiler.
Ojo con posibles recargos
Por lo general, las gestiones realizadas por las compañías de alquiler de vehículos conllevan recargos. Por ejemplo, si el conductor es multado, además de hacer frente al coste de la sanción puede verse obligado a abonar una comisión a la empresa en concepto de gestión, con un importe que ronda los 50 euros. Primas similares también pueden aplicarse por otros conceptos, como exceder el kilometraje máximo establecido en el contrato de alquiler. En determinadas ocasiones, devolver el automóvil sucio puede conllevar un coste de hasta 150 euros, en concepto de “limpieza especial”.
Algunas de las incidencias más comunes no están cubiertas
Ni el mejor seguro de coche de alquiler lo cubre todo y en cuantía ilimitada. Así, es habitual que las pólizas no cubran problemas relacionados con los neumáticos, como pinchazos o reventones. De la misma forma, la asistencia en carretera tampoco suele cubrir algunas de las incidencias más habituales, como las relacionadas con la batería, la rotura o pérdida de llaves y la contaminación por combustible –muchos usuarios se confunden de gasolina a la hora de repostar–.