Albert Llovera y su segunda oportunidad en el Dakar:

Albert Llovera y su segunda oportunidad en el Dakar 1
Agencia EFE09 ene 2014
'Este rally es brutal. ¡Es la carrera de cada loco con su cacharro!'

Al andorrano Albert Llovera no hay quien le borre la sonrisa del rostro mientras habla del rally Dakar. Pasaría por uno más de los cientos de pilotos, mecánicos y miembros de la organización que se pasean por el campamento de turno si no fuera porque Llovera es minusválido y se mueve en silla de ruedas.

Eso no le ha impedido una prolífica carrera como piloto de rallys que ahora lo ha llevado a correr el Dakar en América Latina, tras abandonar en su primer intento en 2007, el último año que la carrera se realizó en África.

Llovera, de 47 años, pilota un buggy del equipo francés MD Rallye Sport acondicionado para realizar con las manos todas las maniobras que normalmente se hacen con los pies.

Para que esta gesta se hiciese realidad contó con la inestimable ayuda del catarí Nasser Al Attiyah, al que conoce del mundial de rallys, en el que ambos han competido en alguna ocasión.

La historia se fraguó durante los Juegos Olímpicos de Londres en 2012, en los que la hija de Llovera, ahora de 17 años, compitió en los 100 metros lisos representando a Andorra, mientras que Al Attiyah logró una medalla de bronce en tiro al plato.

La joven le habló de las ganas de su padre de correr de nuevo el Dakar y pocos días después Llovera y el príncipe catarí, otro 'dakariano', cerraron el asunto personalmente con el compromiso de Al Attiyah de ayudarle económicamente a cambio de poner publicidad de Qatar en el buggy.

Pese a esto, Llovera cuenta en una entrevista con Efe que su inscripción para el Dakar 2014 no se cerró hasta hace un par de meses, ya que le faltaba algo de dinero y tuvo que recurrir de nuevo a su amigo catarí.

Esta improvisación ha salido a relucir en las primeras etapas del rally con algunos problemas mecánicos, aunque Llovera pone empeño y dice estar encantado con su automóvil.

'Tenemos problemas con el embrague y he ido prácticamente sin frenos. Lo que hago es tirar el coche en las curvas y frenar con él, como en el rally. Mi copiloto alucinaba', cuenta entre risas.

Su compañero de aventura es el francés Arnaud Debron, un veterano copiloto que ha corrido con Jean-Louis Schlesser y Luc Alphand, y que le recomendó su amigo Cyril Despres, piloto de motos que ha ganado el Dakar cinco veces.

Llovera se quedó minusválido en 1986, a los 18 años, mientras participaba en la copa de Europa de esquí que se disputaba en Sarajevo.

Se llevó por delante a un comisario que se cruzó en la pista y quedó postrado en una silla de ruedas sin movilidad de cintura para abajo.

El accidente no pudo con su espíritu de superación y el andorrano decidió dedicarse a otra de sus pasiones: el automovilismo.

Ha participado en campeonatos de España de velocidad, en el mundial de rallys y actualmente corre el campeonato de España de rallys de tierra.

En el Dakar, utiliza el mismo sistema en el volante que en los otros rallys. Tiene un segundo círculo por delante del volante que le permite dar gas y otro círculo en la zona posterior le sirve para frenar.

'Estoy sorprendentemente contento. Primero pensaba que me costaría muchísimo adaptarme a un coche con tracción trasera, es muy distinto al Fiat que llevo en los rallys', señala.

Su amigo Al Attiyah lo visitó en el campamento hace un par de días y le pidió que tratara de terminar en Valparaíso 'como sea', aunque Llovera reconoce que le cuesta mantener la calma porque lleva la velocidad en las venas.

'Aunque no quieras correr, corres. Para algo son las carreras, si no te vas apartando todo el rato', dice.

Llovera está encantado también con la vida y el ambiente que se respira en el campamento, donde su equipo hace todo lo posible para ayudarlo y que se sienta cómodo.

El equipo le facilitó, por ejemplo, una suerte de contenedor adaptado a sus necesidades que le sirve de baño, ducha y donde instala un colchón para poder dormir unas pocas horas entre etapa y etapa.

Hasta el momento, su objetivo de terminar el Dakar va viento en popa. Llovera marcha en el puesto 40 después de las cuatro primeras etapas.