206 CC:

Autocity18 jul 2000
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206 cabrio coupé, la realización de un sueño

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Desde su existencia, el automóvil siempre ha sido, a la vez, objeto de deseo y soporte de sueños. Sometido a todo tipo de condicionantes, tanto de orden técnico como económico, los constructores no han parado de arbitrar entre sueño y realidad para ofrecer cada vez mejores productos. Peugeot ha inscrito en lo más profundo de su tradición, la preocupación por reducir la frontera entre el sueño y la realidad, para poder disfrutar siempre del automóvil. La expresión más reciente de este paso hacia el sueño accesible es sin duda alguna, el 406 Coupé. Más convencido que nunca de la necesidad de reconciliación entre el sueño y la realidad, Peugeot desvela una propuesta original, verdadero punto de equilibrio de su búsqueda, intentando reducir en el espesor del trazo del estilista, el contacto entre estos dos universos antinómicos: el Peugeot 206 Coupé Cabriolet.

Conceptualmente, el Coupé Cabriolet es la expresión más lograda de las formas plurales del disfrute del automóvil, permitiendo, sobre la misma base, un desdoblamiento en el uso. El Cabriolet, es el disfrute original del automóvil, la libertad, duplicada por la sensación irremplazable de difuminarse con su entorno. El Coupé es otra manera de disfrutar del automóvil, tanto visual como dinámica, en un universo de sofisticación, de confort y de silencio.

El paso de una silueta a la otra se realiza en 16 segundos gracias a una cinemática injertada, desde 1937 en el 402 Eclipse y optimizada hoy, en el 206 Coupé Cabriolet, que llegará al mercado el próximo otoño.
Diseño
Diseno interior y exterior

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El 206 Coupé Cabriolet se presenta bajo la forma de un coupé transformable en cabriolet. Su carrocería se acopla a dimensiones voluntariamente compactas, las urbanas del segmento B. Para expresar su temperamento, el 206 Coupé Cabriolet no es desmesurado; conjunta su fuerza y su dinamismo en su silueta con trapío, en el equilibrio de los volúmenes y en el tratamiento de las superficies.

El perfil es singular, con la curva que define el habitáculo, con el capó corto e inclinado, el parabrisas de gran inclinación y prolongado por el techo y, por fin, el corte breve y musculoso. El 206 Coupé Cabriolet tiende hacia una silueta monolítica, inspirando una potencia contenida. Impresión reforzada por la implantación de las ruedas, colocadas en los cuatro rincones, para limitar los voladizos trasero y delantero.

El 206 Coupé Cabriolet se presenta como una verdadera escultura desde cualquier ángulo que se le mire. El volumen general está estructurado por líneas que conjugan el juego de luces y sombras. Los contornos, claramente marcados, proporcionan una sensualidad a los flancos, mientras que los extraordinarios movimientos en los cuales se inscriben los retrovisores los dinamizan, alargando el capó y las aletas.

La expresividad de la cara del 206 Coupé Cabriolet es una pequeña obra de arte, con el modelo sofisticado de su escudo, su toma de aire y su paragolpes de contornos armoniosos. El diseño de los faros del 206 Coupé Cabriolet, temerarios, audaces, provocadores, se inspiran en los del modelo Asphalte (presentado en el Mundial del Automóvil del 96). En la parte delantera también, el parabrisas, muy inclinado, está implantado en posición muy avanzada y conserva una sensación de ruptura con el capó, proporcionando al vehículo una modernidad impregnada de elegancia. La amplitud de su parte trasera consigue hacer del Coupé Cabriolet un vehículo naturalmente cómodo y garantiza en una u otra de las configuraciones propuestas, a la vez una continuidad estética y todas las funcionalidades al servicio del usuario.

El interior es una continuidad de la fluidez de formas expresada por el exterior: la preocupación por el confort y la seguridad se expresa a través de los volúmenes que proporcionan la sensación de un espacio generoso. Es seductor y atractivo. Con las dimensiones exteriores de un vehículo del segmento B y una habitabilidad en las plazas delanteras de un segmento superior, el 206 Coupé Cabriolet es un verdadero 2+2, disponiendo de un generoso maletero en configuración Coupé y siempre ampliamente dimensionado en configuración Cabriolet.
Tradición
Tradición deportiva

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Existen varias maneras de diseñar un automóvil que, aún no siendo comercializados, juegan importantes bazas en los Salones. Los vocablos varían según los continentes y las épocas. En los años cincuenta, en América, se hablaba de dream car. Todo un programa. El automóvil era la fermentación del sueño y el futuro tejía su tela de fondo. Según su vocación o su fase de desarrollo, se habla de "prototipo de investigación" o de "estudio de estilo", pero hoy, en todo el mundo, los esbozos de los coches del mañana son bautizados con el nombre "concept cars". Poco importa la terminología. Estos vehículos tienen como función hacer soñar al público anunciando productos que respondan al cambio de nuestros estilos de vida.

Peugeot siempre ha participado en este juego de las prospectivas, proyectándose más o menos lejos en el tiempo. Tanto con las maquinas futuristas exaltando la utopía, como el Quasar (1.984), Proxima (1.986), Asphalte (1.996), Touareg (1.996) o Runabout (1.997). A veces con prototipos investigando nuevas tecnologías, como el Vera Plus (1.982), Oxia (1.988), Ion (1.994) o Tulip (1.995). En tiempos más lejanos, en el Salón del Automóvil de 1.936, Peugeot no dudó en exponer un prototipo, fantástica prefiguración de la berlina aerodinámica que debería haber sucedido al 402.

El 206 Coupé Cabriolet se alimenta de esta larga tradición de vanguardia asociando futurismo y realismo, con el espíritu de crear el disfrute del automóvil de los años futuros. El 206 Coupé Cabriolet es, ante todo, un Peugeot. Esta nueva propuesta del Centro de Estilo de la marca afirma su madurez, en el que se reivindica una eficacia y un saber hacer que le permite llevar a cabo programas muy diversificados, incluido estudios tales como el 206 Coupé Cabriolet.

La identidad estética de la marca no se resume con un logo colocado en una carrocería anónima. El Estilo Peugeot ha madurado al filo de una larga y coherente evolución y, se apaga en margen de modas y de oportunismos, escapando, en los años ochenta, a las tentaciones de bio-design, rechazando hoy las citaciones practicadas por los adeptos del neoclasicismo. Junto a los nombres más respetados del diseño contemporáneo, Peugeot ha sabido imponer un fuerte estilo, enrazado, elegante y personal, un estilo que el 206 Coupé Cabriolet renueva con brío y modernidad.
Ventas
Peugeot en el mercado español

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El mercado español se caracterizó durante el año 1999 por un importante incremento respecto al año anterior (17,19%) alcanzando un volumen de ventas de 1.406.246 unidades frente a las 1.192.530 del 98. La estructura del mercado español se caracteriza por la importante participación de los segmentos B y M1 que, en 1999 alcanzaron el 31,7% y 41,6%, respectivamente. En cuanto a la demanda por tipos de motorización, las impulsadas por gasoil han ido aumentando respecto a las de gasolina, confirmando la tendencia alcista de los últimos años, pues si en el 98 los vehículos diesel suponían un 47,9%, en el año 1999 alcanzaron el 50,6% del total de vehículos vendidos. En este contexto, Peugeot registró durante 1999 unas ventas de 142.673 unidades, es decir, el 10,1% del mercado total, con un incremento del 24,0% sobre el año anterior, siendo el Peugeot 206 el vehículo más vendido de la gama, con 59.160 unidades equivalente al 4,2% del mercado total.

El 306, con 44.015 unidades, fue el segundo vehículo de la marca, destacando la incorporación a dicha gama del motor diesel de inyección directa Common rail. El 406 alcanzó un excelente nivel de ventas, (28.002 unidades y 1,99% del mercado total), gracias a la incorporación de dos importantes remodelaciones, que afectaron tanto al estilo interior y exterior, cuanto a su nueva motorización, el motor HDI turbodiesel de inyección directa.

En cuanto al monovolumen Peugeot 806, siguió un ritmo ascendente de ventas durante el año 1999, alcanzando un 8,0% de penetración en su segmento, con el lanzamiento de la serie Universals Port Aventura, realizada a finales del mes de septiembre. Para el año 2000, y dentro de un mercado en clara expansión, en el cual son muy previsibles unas ventas totales en torno al millón y medio de turismos, Peugeot espera participar con 162.000 unidades, encontrándose entre ellas, además del 206 Coupe Cabriolet,el 607, buque insignia de la marca que, englobado en el segmento H, ambiciona dar la talla, junto a vehículos de la competencia de un amplio prestigio. Para ello cuenta con importantes innovaciones tecnológicas, tanto a nivel funcional, cuanto en lo relativo a sus avances en materia de seguridad activa y pasiva.