| DERROCHE DE CARACTER |
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A los amantes de los deportivos que no hemos heredado grandes fortunas, suele
sucedernos una cosa cuando pasamos por el surtidor: "¡qué
caro me sale pisarle!" Por eso, antes de soltar los caballos al galope,
en ocasiones nos lo pensamos dos veces. Tiene que merecer la pena consumir 16
litros cada 100 kilómetros, porque de lo contrario interesa más
amarrar la cuadra y gastar casi la mitad. Con el Ibiza Cupra TDI merece la
pena pisarle con mayor frecuencia. Evidentemente el comportamiento del motor
es muy diferente al de un dos litros de gasolina apretado, pero tiene
su gracia... Un buen aparato este "súper petrolero", recomendable
sobre cualquier competidor si además de gustarte conducir, lo que gastas
en gasolina al cabo del mes supone un porcentaje importante de tus ingresos.
"¡Bah! ¿Un diesel deportivo? Eso no sirve para nada..."
El Ibiza Cupra TDI puede dar una sorpresa quienes dicen estas cosas. Para empezar,
más allá de lo que haya debajo del capó, el Ibiza Cupra
ofrece un bastidor con una eficacia extraordinaria, tanto por suspensiones
como por frenos (aunque para disfrutar de los que equipaba nuestro coche haya
que rascarse un poco más el bolsillo), y además de correr como
alma que lleva al diablo, tiene una habilidad en las curvas extraordinaria.
Seguramente sea muy seco de suspensiones para cuando no se va deprisa, pero
es que el comprador de este coche debe tener muy claro lo que lleva: un utilitario
al que han tenido que hacer todo lo que saben en Seat Sport para convertir
en un deportivo lo más eficaz posible, sin que por ello le prohíban
circular por carretera, claro. Así las cosas las suspensiones no absorben
mucho, los frenos son progresivos en carretera pero no tanto en ciudad y las
vibraciones y el ruido superan todo lo visto hasta ahora en otros motores con
la misma base 1.9 TDI.
El motor es difícil de criticar por rendimiento. Tiene la respuesta
de un TDI desde muy bajas vueltas, puede conducirse e incluso pilotarse aprovechando
una banda útil de revoluciones extraordinaria y la patada en el trasero
que pega cuando el turbo respira a pleno pulmón supera todo lo visto
hasta ahora en diesel. Un tractor muy veloz, que suena a furgoneta mientras
la aguja del velocímetro supera los 200 kilómetros por hora tras
acelerar en menos de 8 segundos de 0 a 100 km/h. Evidentemente no estira,
se queda en cuatro mil y poco vueltas, pero en el medio régimen no tiene
rival, lo mismo que en consumo y esto significa que a diario siempre hay un
buen motivo para "darle caña".
Su carácter está claro que es un poco extremo, pero para
eso es el diesel más deportivo del mercado. Si quieres algo parecido
pero no te convence tener que sufrir suspensiones anti-empastes ni neumáticos
de los que te meten el ruido del asfalto hasta levantarte dolor de cabeza, tienes
un Ibiza FR TDI 130 caballos que te dejará igualmente satisfecho por
rendimiento sin tener que sufrirlo. Ahora bien, no te engañes, no
llevarás un Cupra...
Carlos Lera, Autocity
30 de Diciembre de 2004
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