Acerca de las dudas que la señora Bernal nos ayudó a resolver,
hubo una que estuvo clara desde el principio, como un tributo a la Casa de Malvern:
nadie puso nunca en duda la identidad de este automóvil durante nuestra
prueba, el gran público lo reconoció inmediatamente como un Morgan.
No nos consta que, de momento, se hayan importado más pero, según
nuestra información, a España y hasta el cierre de estas líneas,
sólo ha llegado un Morgan Aero 8, el que tiene usted delante de
su nariz, y gracias a las influencias del profesor Fernando Manrique amigo personal
de Charles Morgan.
Un Aero 8 es un Morgan de los nuevos, de los que están cercanos a los
100.000 euros; de los que corren como un SL, aceleran como un
Modena y quieren pesar lo que un Lotus; de los que mantienen viva
la leyenda; de los que pueden dar sustos y alegrías a la vez;
en definitiva, de los que hay que esperar dos años (en Gran Bretaña,
se preparan incluso para cinco años) para ser un privilegiado propietario.
De todos modos, no aseguramos con rotundidad su exclusividad en un país
de moda como el nuestro, porque entre unos y otros, sólo de Enzo Ferrari
hay más de doce pedidos, aunque no podemos decir lo mismo del nuevo
Rolls Phantom.
Emilio Olivares y Equipo AP Foto: Alex Blanco Modelo: María Cerquella