Mini Cabrio Cooper S. Ímpetu al descubierto
Fuente: Agencia EFE
Hablar de Mini y sumarle la palabra Cooper y la letra S es hacerlo de fuertes sensaciones para el conductor, de ímpetu fogoso, y si se le añade la condición Cabrio, sumamos un placer que merece la pena experimentar.
Los placeres de este Mini Cabrio Super S de nueva generación aumentan notablemente sobre las cualidades de su predecesor, sobre el que se suman un chasis más avanzado y preparado para los esfuerzos de un descapotable e incorpora nuevas tecnologías, como la de la barra antivuelco escamoteable, además de un motor de nueva generación que es uno de sus más cualificados atributos.
Por el interés que despierta a su paso, es evidente que la evolución estética de este Mini Cabrio es percibida en la calle. El nuevo Mini tiene más empaque y es más refinado de líneas, todo con cambios que son sutiles y un tamaño muy ligeramente mayor.
Los trazo básicos se mantiene, con alteraciones notables en los grupos ópticos y su distribución, un nuevo faldón delantero, en el caso del Cabrio S, con grandes entradas para la aireación del motor, ubicado bajo un capo con una nueva entrada de aire y 20 milímetros más elevado.
En el interior se sigue la arquitectura del Mini cerrado, con el gran display central, que aloja el velocímetros y, en el centro, una pantalla TFT de 6,5 pulgadas que sirve para el control del sistema multimedia y de navegación.
A la izquierda del tacómetro, justo detrás del volante, ha sido colocado en esta versión de prueba (es una opción), el contador Always-Open, un reloj que contabiliza el tiempo de conducción al descubierto. No se comprende su utilidad.
Los asientos son de corte deportivo, confortables y de buena sujeción lateral. Los traseros son para gentes de poca estatura, porque apenas hay sitio para colar las piernas.
Una mirada por el espejo retrovisor marca una gran diferencia con la generación anterior, porque ha han desaparecido los dos arcos antivuelco situados tras los asientos traseros.
Escondido detrás de los asientos traseros está colocado un arco de aluminio de una sola pieza acoplada a un sistema que la sube automáticamente cuando los sensores detectan que el coche a va a volcar.
La posición de la barra ha permitido incrementar la funcionalidad de carga y el espacio disponible en el maletero, ahora de 125 litros, cinco más que en la generación anterior, con la capota desplegada, y 170, otros cinco más, con el techo cerrado.
El nuevo diseño del arco antivuelco también permite aprovechar menor el espacio con los respaldos de los asientos trasero plegados, lo que deja un volumen apto para carga de 660 litros.
Sobre su antecesor, este nuevo Cabrio mejora la resistencia del bastidor a los esfuerzos de torsión. El chasis es de acero, reforzado con elementos de acero de alta resistencia. Las puertas son de aluminio y el travesaño, que sirve para dar apoyo al salpicadero, es de magnesio.
Los aceros de alta resistencia, el aluminio y el magnesio han logrado aligerar el coche en diez kilogramos sobre el anterior, una cifra que parece poco significativa, pero que contribuye a mejorar las prestaciones dinámicas de un coche que se caracteriza por la agilidad.
El gran avance en la nueva generación de Mini es la utilización del motor que es fruto de un desarrollo conjunto entre los grupos BMW y PSA -de hecho este motor es protagonista de las versiones deportiva del Peugeot 207que ha supuesto para la marca anglo-germana un salto de gigante en términos de eficiencia y de calidad.
El motor es una delicia en cualquiera de sus configuraciones, desde las básicas a las más potente de la versión de la Mini Challenge.
La probada responde al peldaño inferior, la utilizado por el Peugeot 207 de Copa de circuitos, quizá la más completa en todos los rangos, porque ofrece un excelente rendimiento en baja y se convierte una fiera en alta, con intermedios realmente brillantes.
La elasticidad del motor, dada por el sistema de turbocompresión TwinDrive, puede decirse que supera a las cualidades que han hecho posible el éxito de los motores diesel, básicamente el consumo y el empuje, combinado en las últimas generaciones con las altas prestaciones, antes en posesión de la gasolina.
El motor PSA-BMW del Mini Cabrio consume poco y ofrece todo lo de un diesel, además de un mayor grado de refinamiento acústico y vibratorio.
Con este motor es fácil obtener sensaciones y satisfacciones que otros coches sólo logran con decenas más de caballos. Es normal con este coche moverse en ciudad con soltura, ejercitando una conducción ecológicamente responsable, a la que incita, porque tiene en el cuadro de instrumentos un indicador de la velocidad adecuada y el mejor momento de cambio y, además e importantísimo, tiene instalado el sistema de parada y arranque que ya deberían tener todos los vehículos del mercado.
El motor deja de funcionar cuando se llega a detener el coche, por ejemplo ante un semáforo, quitando el pide del pedal de embrague y situando la palanca de cambios en el punto muerto. Con sólo pisar el embrague el motor reanuda su actividad. Con esta acción, el Mini, como cualquier coche que lleve instalado el dispositivo, puede ahorrar entre un 10 ó un 15% y, siguiendo las indicaciones de cambio, la media puede subir más del 20% y en algunos momentos de alta densidad de tráfico a más del 30%.
En carretera, un poco menos confortable que en ciudad, por efecto del tono deportivo de su esquema de amortiguación, aparecen otras cualidades del Mini, como la dinámica de su mejorado chasis.
Hay coincidencia en considerarlo, en el mundo de las sensaciones, como el de un kart, rápido y directo, que obliga al conductor a estar muy atento.
La brillantez del chasis queda empañada por la dirección eléctrica. El ajuste de esta asistencia debiera ser revisada por la ingeniería del grupo BMW, porque en determinados momentos no se sabe muy bien dónde están las ruedas.
Sobre todo en las salidas de curva, el volante transmite una posición de las ruedas que no responde exactamente a la real, y a esto le añadimos el efecto autoblocante que da al eje delantero el sistema DTC (Control Dinámico de la Traccion).
El chasis de este Mini descapotable exhibe un buen rendimiento en rigidez. Mantiene el tipo en todo tipo de curvas y especialmente en la enlazadas con cambios de apoyo severos, aunque siempre que el asfalto esté en buenas condiciones.
De lo contrario se percibe la falta de rigidez común a todos los cabrio a pesar de un buen trabajo en el refuerzo del bastidor. No obstante mejora la naturaleza de su antecesor.
La conducción con capota no está exenta de ruidos aerodinámicos a pesar de la buena calidad de ejecución del techo de lona, quizá demasiado delgado, en tanto que al descubierto y con buen tiempo los placeres de un convertible al descubierto están garantizados.
La capota, abierta completamente, apenas tarda 15 segundos en la operación de cierre, y viceversa, y menos de la mitad en la apertura de la mitad del techo, una posibilidad también muy agradable.
La silueta al descubierto es más elegante que la del Cabrio de anterior generación, al desaparecer de la parte trasera los dos arcos de seguridad situados tras los asientos traseros.
En suma, el Mini en configuración Cabrio y con este motor y potencia se coloca en la cúspide del segmento, aunque el Volkswagen Beetle le intenta disputar la posición, por diseño y precio, aunque sin el éxito comercial del Mini, todo un icono automovilístico asociado al mundo de la distinción.
CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS
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Longitud 3,714 m.
Anchura 1,883 m.
Altura 1,414 m.
Distancia entre ejes 2,467 m.
Ancho de vía delantera 1,453 m.
Ancho de vía trasera 1,461 m.
Chasis Monocasco de acero
Peso 1.230 kg.
Coeficiente aerodinámico 0,37
Capacidad depósito 50 l.
Capacidad maletero 125-170-660 l.
Posición del motor Delantero, transversal
Alimentación Inyección directa,
turbocompresor,
intercambiador de calor
Cilindros 4 en línea (16 válvulas)
Distribución Variable. 4 válvulas por
cilindro. Dos árboles de
levas en la culata.
Cilindrada 1.598 c.c.
Potencia 175 CV a 5.500 rpm
Par máximo 240 Nm a 1.600.5 000 rpm
(260 Nm con Overboost)
Velocidad máxima 222 km/h
Aceleración 0-100 7,4 seg.
Emisiones CO2 153 g/km
Impuesto de matriculación 4,75%
Consumo mixto 6,4 l.
Dirección Asistida
Diámetro de giro N.D.
Frenos delanteros Discos ventilados (294 mm)
Frenos traseros Discos (259 mm)
Suspensión delantera Independiente. Tipo
McPherson. Resorte
helicoidal. Barra
estabilizadora.
Suspensión trasera Independiente.
Multibrazo. Resorte
helicoidal. Barra
estabilizadora.
Tracción Delantera
Neumáticos 195/55 R 16
Transmisión Manual de seis velocidades
Precio 28.800 euros
RESTO DE GAMA
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Versión Cilindrada Potencia PVP
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Cabrio Cooper 1.598 c.c. 120 CV 23.900
Cabrio Cooper Aut. 1.598 c.c. 120 CV 25.575
Cabrio Cooper S Aut. 1.598 c.c. 175 CV 30.427
Cabrio John Cooper Works 1.598 c.c. 211 CV 34.830
COMPETENCIA DIRECTA
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Modelo Cilindrada Potencia PVP
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Citroën C3 Pluriel 1.6i Exclusive 1.587 c.c. 110 CV 17.555
Fiat 500C Pendiente de comercialización
Mitsubishi Colt CZC 1.5 Turbo 1.468 c.c. 150 CV 23.200
Nissan Micra C+C 1.6 Active Luxury 1.598 c.c. 110 CV 20.500
Opel Tigra TwinTop 1.8 Nero 1.796 c.c. 125 CV 21.020
Peugeot 207 CC 1.6 THP Sport 1.598 c.c. 150 CV 21.860
Smart fortwo cabrio Brabus 999.c.c. 98 CV 20.550
Volkswagen New Beetle Cabrio 1.8T 1.781 c.c. 150 CV 29.050
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